Un destino sostenible tiene que saber cuándo decir basta al crecimiento

La incorporación de medios telemáticos para el control de los flujos o el mejor conocimiento de la demanda han permitido a algunos destinos saber cuál es su techo para seguir siendo sostenibles y competitivos. Ese fue uno de los puntos que se abordó ayer durante la jornada sobre destinos inteligentes que organizaron ABC y la sociedad estatal de gestión e innovación Segittur en las Setas con el patrocinio de Renfe y Sacyr.

Entre los municipios que se pusieron como ejemplo está Conil, que todavía tiene suelo para aumentar su planta hotelera, pero con un límite claro, como admitió ayer su alcalde, Juan Manuel Bermúdez, durante una mesa redonda moderada por el redactor jefe de ABC Javier Rubio y compartida por la vicepresidenta del Patronato de Turismo de Huelva, Modesta Romero, la directora de Impro de la Diputación de Sevilla, María del Carmen Rodríguez, y el gerente del Patronato de Turismo de Osuna, Rafael Díaz.

Para el municipio gaditano, que es una referencia internacional entre los destinos de costa, la sostenibilidad ha sido un pilar en la gestión y el primero de los requisitos a tener en cuenta en esa transición hacia una ciudad inteligente. «Nosotros ya teníamos trabajados muchos puntos como la gobernanza, poniendo en el centro siempre al residente; también la protección del entorno, pero nos faltaba ese componente tecnológico que ahora estamos incorporando», dijo su regidor, que fue el primero en integrarse en la red de destinos inteligentes de Segittur que se creó en 2018.

En el otro extremo está el Patronato de Turismo de la Diputación onubense, que es uno de los miembros más recientes. En este caso, la dificultad es doble porque obliga a vertebrar el territorio, clasificándolo por comarcas y unir fuerzas, como comentó la representante de esta institución.

En una situación parecida está la Diputación de Sevilla, que va a hacer una importante apuesta tecnológica que pasa por poner en valor la riqueza patrimonial a través de la realidad virtual, un proyecto que todavía está en planificación, pero que tendrá avances muy pronto. El último destino que compartió su experiencia fue Osuna, cuyo representante destacó la necesidad de disponer de una hoja de ruta como la que crea Segittur para la formación y la adaptación a los requerimientos de las smart cities.

Compartir datos no es tarea fácil
El último debate que se celebró dentro de la jornada sobre destinos sostenibles contó con la presencia de siete representantes de empresas y órganos de gestión que reflexionaron sobre el camino recorrido y sobre los retos a los que se enfrentan las firmas tecnológicas. En esta mesa tomaron asiento Pilar Górriz, gerente de innovación de Renfe; Emilio Herrera, directivo de Cibernos; Cindy Johansson, de Turobserver; José Juan Lebro, fundador de Gecor System, Luis Pérez vicepresidente de la Asociación de Parques Tecnológicos, Jorge Robles del Salto, CEO de Sebka Technology y Enrique Villa, CEO de Iris Sentinel.

Todos ellos han desarrollado o cuentan con sistemas de recopilación de datos, pero se enfrentan al dilema de cómo compartirlos. Según comentaron, la legislación no ofrece la seguridad jurídica necesaria para ceder y hasta utilizar toda esa información, ni siquiera hay una hoja de ruta o un protocolo para usar las mimas denominaciones. «El orden es fundamental y para compartir datos primero hay que ponerse de acuerdo en muchas cuestiones, actualmente todo este mundo se parece al salvaje oeste», aseguró Enrique Villa, experto en ciberseguridad.

Respecto a los retos de futuro, consideraron que «habrá una mayor comunicación con el visitante, que dirá lo que quiere, pudiendo adaptar mejor la oferta que ofrecen los destinos». Esa es la visión de José Juan Lebro, que ve con optimismo el avance del sector.La incorporación de medios telemáticos para el control de los flujos o el mejor conocimiento de la demanda han permitido a algunos destinos saber cuál es su techo para seguir siendo sostenibles y competitivos. Ese fue uno de los puntos que se abordó ayer durante la jornada sobre destinos inteligentes que organizaron ABC y la sociedad estatal de gestión e innovación Segittur en las Setas con el patrocinio de Renfe y Sacyr.

Entre los municipios que se pusieron como ejemplo está Conil, que todavía tiene suelo para aumentar su planta hotelera, pero con un límite claro, como admitió ayer su alcalde, Juan Manuel Bermúdez, durante una mesa redonda moderada por el redactor jefe de ABC Javier Rubio y compartida por la vicepresidenta del Patronato de Turismo de Huelva, Modesta Romero, la directora de Impro de la Diputación de Sevilla, María del Carmen Rodríguez, y el gerente del Patronato de Turismo de Osuna, Rafael Díaz.

Para el municipio gaditano, que es una referencia internacional entre los destinos de costa, la sostenibilidad ha sido un pilar en la gestión y el primero de los requisitos a tener en cuenta en esa transición hacia una ciudad inteligente. «Nosotros ya teníamos trabajados muchos puntos como la gobernanza, poniendo en el centro siempre al residente; también la protección del entorno, pero nos faltaba ese componente tecnológico que ahora estamos incorporando», dijo su regidor, que fue el primero en integrarse en la red de destinos inteligentes de Segittur que se creó en 2018.

En el otro extremo está el Patronato de Turismo de la Diputación onubense, que es uno de los miembros más recientes. En este caso, la dificultad es doble porque obliga a vertebrar el territorio, clasificándolo por comarcas y unir fuerzas, como comentó la representante de esta institución.

En una situación parecida está la Diputación de Sevilla, que va a hacer una importante apuesta tecnológica que pasa por poner en valor la riqueza patrimonial a través de la realidad virtual, un proyecto que todavía está en planificación, pero que tendrá avances muy pronto. El último destino que compartió su experiencia fue Osuna, cuyo representante destacó la necesidad de disponer de una hoja de ruta como la que crea Segittur para la formación y la adaptación a los requerimientos de las smart cities.

Compartir datos no es tarea fácil
El último debate que se celebró dentro de la jornada sobre destinos sostenibles contó con la presencia de siete representantes de empresas y órganos de gestión que reflexionaron sobre el camino recorrido y sobre los retos a los que se enfrentan las firmas tecnológicas. En esta mesa tomaron asiento Pilar Górriz, gerente de innovación de Renfe; Emilio Herrera, directivo de Cibernos; Cindy Johansson, de Turobserver; José Juan Lebro, fundador de Gecor System, Luis Pérez vicepresidente de la Asociación de Parques Tecnológicos, Jorge Robles del Salto, CEO de Sebka Technology y Enrique Villa, CEO de Iris Sentinel.

Todos ellos han desarrollado o cuentan con sistemas de recopilación de datos, pero se enfrentan al dilema de cómo compartirlos. Según comentaron, la legislación no ofrece la seguridad jurídica necesaria para ceder y hasta utilizar toda esa información, ni siquiera hay una hoja de ruta o un protocolo para usar las mimas denominaciones. «El orden es fundamental y para compartir datos primero hay que ponerse de acuerdo en muchas cuestiones, actualmente todo este mundo se parece al salvaje oeste», aseguró Enrique Villa, experto en ciberseguridad.

Respecto a los retos de futuro, consideraron que «habrá una mayor comunicación con el visitante, que dirá lo que quiere, pudiendo adaptar mejor la oferta que ofrecen los destinos». Esa es la visión de José Juan Lebro, que ve con optimismo el avance del sector.

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