Soledad Becerril: «Las familias de las víctimas de ETA tienen todo el derecho a que no prescriban las causas»

Soledad Becerril ha recibido este mediodía en el salón Colón del Ayuntamiento el VII Premio Contra el Terrorismo Alberto Jiménez-Becerril por toda la labor que ha realizado durante décadas en defensa de la democracia y de los derechos de las víctimas de ETA. Además, se ha reconocido el hecho de que, tras el asesinato de Jiménez-Becerril y de su esposa Ascen el 30 de enero de 1998, fue precisamente la exalcaldesa de Sevilla la que puso en marcha la fundación que lleva el nombre del edil de su corporación y que hoy preside su hermana, la adjunta al Defensor del Pueblo, Teresa Jiménez-Becerril.

Durante su intevención, la exalcaldesa de Sevilla, que ha recogido ahora el premio ya que la ceremonia, que debía haberse celebrado en enero, se retrasó por la pandemia, ha comentado que «cuando hablamos del terrorismo y del dolor producido a las víctimas, no podemos expresar alegría alguna, ni siquiera cuando se otorga un premio como este, pero sí mi agradecimiento a la Fundación Alberto Jiménez-Becerril por acordarse de mí».

La ex Defensora del Pueblo ha manifestado que después del asesinato de Alberto y Ascen, «quise hacer algo para que ese suceso no se olvidara, que la gente joven supiera el daño que había causado el terrorismo en la ciudadanía. Hemos llorado tras los atentados al ver la admirable respuesta de las familias y los silencios». Asimismo, ha dicho que «he visto los rostros displicentes de los autores de los atentados de Alberto y Ascen y jamás he oído palabras de perdón hacia las víctimas».

Sin muestras de arrepentimiento
Soledad Becerril comenta que después de la disolución de ETA en mayo de 2018, «los presos salen incluso de la cárcel y no muestran ni el más pequeño arrepentimiento. Enrique Múgica promovió la política de la dispersión de los presos y estuvo amenazado por eso durante muchos años, pero esa dispersión no se ha seguido realizando y están pidiendo la excarcelación de presos como Henri Parot».

La exregidora de Sevilla ha comentado que no quería «que mis palabras de hoy sean una queja porque cuando he sido Defensora del Pueblo ha realizado muchas quejas. Ahora quiero rendir homenaje a las asociaciones y fundaciones de las víctimas del terrorismo, ya que han logrado el reconocimiento y en la Unión Europea conocen los crímenes de ETA gracias a la labor que están realizando Teresa Jiménez-Becerril y algunas otras personas».

«Hubo silencios de políticos, sacerdotes, empresarios y vecinos. También hubo valientes que se jugaron la vida y personas que presionaron al Gobierno para que acabaran con los terroristas», asegura Becerril, quien también dice que «en 1981, tres mujeres valientes -Ana María Vidal-Abarca, Sonsoles Álvarez de Toledo e Isabel O’Shea- fudaron la primera asociación de víctimas del terrorismo. Luego se constituyeron otras asociaciones que defendían el estado de derecho».

Por tal motivo, la exalcaldesa ha añadido que «las familias de las víctimas tienen todo el derecho a pedir que no prescriban las causas no iniciadas o no concluidas, que son muchas». A continuación, ha repasado hitos como el alzamiento del ‘Basta Ya’ en el año 2000, cuando el PP y el PSOE se unieron a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997. También ha recordado cómo en 2006 el Ministerio del Interio creó una oficina de asesoramiento a las víctimas. Otro hecho importante fue la Ley de los Delitos de Lesa Humanidad (2003), «en la que se hablaba de atentados por acción, omisión y también por primera vez de quienes los ordenan». «Ahora mismo son cinco personas las procesadas por ser autores de delito de lesa humanidad».

Soledad Becerril puso también en marcha como Defensora del Pueblo un informe sobre la afectación de los derechos humanos y de la situación de las víctimas. Igualmente ha sido pionera en reivindicar la memoria de las víctimas en el terreno de la educación. «Los libros de texto apenas hablaban de terrorismo. En algunos libros de bachillerato sólo se hablaba de Ortega Lara y de Miguel Ángel Blanco, pero no se hablaba de los derechos humanos». También ha recordado que tras dejar las armas ETA en 2011 y continuar en la vía política de Bildu, a esta formación no le interesaba que se recordara el terrorismo. «Ha habido muchos años de silencios rotos por algunas voces como la de Teresa. Por eso, desde esta tribuna doy las gracias a las personas que han trabajado y colaborado contra el terrorismo de ETA y desde luego nunca olvidaré a las víctimas».

Por su parte, la presidenta de la Fundación Jiménez-Becerril, Teresa Jiménez-Becerril, ha recordado toda la labor que ha hecho Soledad Becerril a la hora de reconocer a las víctimas del terrorismo, así como su trabajo para la creación de la fundación. La eurodiputada ha querido agradecer a las Fuerzas de Seguridad del Estado por «el sacrificio que han hecho por España», así como a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

Sobre Soledad Becerril ha comentado que «mi hermano la respetaba y la quería», al mismo tiempo que ha dicho que «representa mejor que nadie esos valores que Alberto y Ascen representaban». De ahí que «preservara la memoria de ellos creando la Fundación Alberto Jiménez-Becerril. Este premio reconoce tu legado como alcaldesa de Sevilla y todo lo que has hecho para preservar la memoria de Alberto y Ascen».

El acto ha sido presidido por la primera teniente de alcalde y delegada de Hacienda y Administración Pública, Sonia Gaya, y ha contado con la presencia de la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, así como representantes de distintos grupos políticos del Ayuntamiento, representantes de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la sociedad civil.Soledad Becerril ha recibido este mediodía en el salón Colón del Ayuntamiento el VII Premio Contra el Terrorismo Alberto Jiménez-Becerril por toda la labor que ha realizado durante décadas en defensa de la democracia y de los derechos de las víctimas de ETA. Además, se ha reconocido el hecho de que, tras el asesinato de Jiménez-Becerril y de su esposa Ascen el 30 de enero de 1998, fue precisamente la exalcaldesa de Sevilla la que puso en marcha la fundación que lleva el nombre del edil de su corporación y que hoy preside su hermana, la adjunta al Defensor del Pueblo, Teresa Jiménez-Becerril.

Durante su intevención, la exalcaldesa de Sevilla, que ha recogido ahora el premio ya que la ceremonia, que debía haberse celebrado en enero, se retrasó por la pandemia, ha comentado que «cuando hablamos del terrorismo y del dolor producido a las víctimas, no podemos expresar alegría alguna, ni siquiera cuando se otorga un premio como este, pero sí mi agradecimiento a la Fundación Alberto Jiménez-Becerril por acordarse de mí».

La ex Defensora del Pueblo ha manifestado que después del asesinato de Alberto y Ascen, «quise hacer algo para que ese suceso no se olvidara, que la gente joven supiera el daño que había causado el terrorismo en la ciudadanía. Hemos llorado tras los atentados al ver la admirable respuesta de las familias y los silencios». Asimismo, ha dicho que «he visto los rostros displicentes de los autores de los atentados de Alberto y Ascen y jamás he oído palabras de perdón hacia las víctimas».

Sin muestras de arrepentimiento
Soledad Becerril comenta que después de la disolución de ETA en mayo de 2018, «los presos salen incluso de la cárcel y no muestran ni el más pequeño arrepentimiento. Enrique Múgica promovió la política de la dispersión de los presos y estuvo amenazado por eso durante muchos años, pero esa dispersión no se ha seguido realizando y están pidiendo la excarcelación de presos como Henri Parot».

La exregidora de Sevilla ha comentado que no quería «que mis palabras de hoy sean una queja porque cuando he sido Defensora del Pueblo ha realizado muchas quejas. Ahora quiero rendir homenaje a las asociaciones y fundaciones de las víctimas del terrorismo, ya que han logrado el reconocimiento y en la Unión Europea conocen los crímenes de ETA gracias a la labor que están realizando Teresa Jiménez-Becerril y algunas otras personas».

«Hubo silencios de políticos, sacerdotes, empresarios y vecinos. También hubo valientes que se jugaron la vida y personas que presionaron al Gobierno para que acabaran con los terroristas», asegura Becerril, quien también dice que «en 1981, tres mujeres valientes -Ana María Vidal-Abarca, Sonsoles Álvarez de Toledo e Isabel O’Shea- fudaron la primera asociación de víctimas del terrorismo. Luego se constituyeron otras asociaciones que defendían el estado de derecho».

Por tal motivo, la exalcaldesa ha añadido que «las familias de las víctimas tienen todo el derecho a pedir que no prescriban las causas no iniciadas o no concluidas, que son muchas». A continuación, ha repasado hitos como el alzamiento del ‘Basta Ya’ en el año 2000, cuando el PP y el PSOE se unieron a raíz del asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997. También ha recordado cómo en 2006 el Ministerio del Interio creó una oficina de asesoramiento a las víctimas. Otro hecho importante fue la Ley de los Delitos de Lesa Humanidad (2003), «en la que se hablaba de atentados por acción, omisión y también por primera vez de quienes los ordenan». «Ahora mismo son cinco personas las procesadas por ser autores de delito de lesa humanidad».

Soledad Becerril puso también en marcha como Defensora del Pueblo un informe sobre la afectación de los derechos humanos y de la situación de las víctimas. Igualmente ha sido pionera en reivindicar la memoria de las víctimas en el terreno de la educación. «Los libros de texto apenas hablaban de terrorismo. En algunos libros de bachillerato sólo se hablaba de Ortega Lara y de Miguel Ángel Blanco, pero no se hablaba de los derechos humanos». También ha recordado que tras dejar las armas ETA en 2011 y continuar en la vía política de Bildu, a esta formación no le interesaba que se recordara el terrorismo. «Ha habido muchos años de silencios rotos por algunas voces como la de Teresa. Por eso, desde esta tribuna doy las gracias a las personas que han trabajado y colaborado contra el terrorismo de ETA y desde luego nunca olvidaré a las víctimas».

Por su parte, la presidenta de la Fundación Jiménez-Becerril, Teresa Jiménez-Becerril, ha recordado toda la labor que ha hecho Soledad Becerril a la hora de reconocer a las víctimas del terrorismo, así como su trabajo para la creación de la fundación. La eurodiputada ha querido agradecer a las Fuerzas de Seguridad del Estado por «el sacrificio que han hecho por España», así como a las asociaciones de víctimas del terrorismo.

Sobre Soledad Becerril ha comentado que «mi hermano la respetaba y la quería», al mismo tiempo que ha dicho que «representa mejor que nadie esos valores que Alberto y Ascen representaban». De ahí que «preservara la memoria de ellos creando la Fundación Alberto Jiménez-Becerril. Este premio reconoce tu legado como alcaldesa de Sevilla y todo lo que has hecho para preservar la memoria de Alberto y Ascen».

El acto ha sido presidido por la primera teniente de alcalde y delegada de Hacienda y Administración Pública, Sonia Gaya, y ha contado con la presencia de la consejera de Cultura y Patrimonio Histórico, Patricia del Pozo, así como representantes de distintos grupos políticos del Ayuntamiento, representantes de las Fuerzas de Seguridad del Estado y de la sociedad civil.

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