Retiran a unos padres de Sevilla sus cuatros hijos, que vivían entre basura, excrementos e insectos

Agentes del área de protección al menor (Aprome) de la Unidad de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía habían recibido hace una semana por parte del Servicio de Protección de Menores de la Junta una alerta sobre una posible situación de desprotección de unos niños en Sevilla capital. Cuando acudieron a la vivienda el pasado martes, 30 de noviembre, encontraron un panorama peor que el descrito por los vecinos en sus llamadas de avisos. Entonces, los agentes procedieron a retirar a una pareja sus cuatros hijos, con quienes vivían en un piso lleno de basura, excrementos de perros e insectos.

Ha sido la propia Junta de Andalucía la que ha informado este jueves de esta actuación de los agentes, quienes se hicieron cargo el pasado martes de los cuatro menores, que tienen once, siete, cuatro y dos años.
«

Se encontraban

en grave situación de riesgo y desprotección, motivo por el cual fueron retirados de manera inmediata de su entorno familiar».

Según ha trasladado a ABC un portavoz de la Policía Autonómica, varios vecinos alertaron al Servicio de Protección de Menores de la Junta del fuerte olor que desprendía la vivienda hace cuestión de una semana. El aviso se trasladó a la Aprome, cuyos agentes abrieron una investigación para determinar la veracidad, entidad y demás circunstancias relevantes a la situación de estos menores.

Una vez que lograron verificar la gravedad de los hechos denunciados, los agentes de las Unidad Adscrita trasladaron sus conclusiones a los juzgados, para que éstos autorizaran la entrada a la vivienda, ubicada en el Polígono Norte.

Así, pudieron acceder el pasado martes al interior del domicilio, en el que vivían la pareja, de unos treinta años de edad y sin ingresos económicos aparentes. Una vez dentro, comprobaron ‘in situ’ la ausencia total de higiene y salubridad de la vivienda.

La comida de los niños junto al detergente
El panorama que encontraron era «peor» al que habían contado los vecinos. En el interior del inmueble se acumulaba gran cantidad de basura, excrementos de animales, insectos como cucarachas, pulgas y chinches.

Además, la comida de los menores más pequeños se guardaba junto a botes de detergente y otros productos tóxicos, con el riesgo que puede acarrear para su salud.

Otra imagen facilitada por la Junta de Andalucía para mostrar el estado del piso

ABC
La madre, de 30 años, está en avanzado estado de gestación, esperando el quinto hijo. Ante las preguntas de los agentes, el padre, mayor que la madre, y ella no pudieron ofrecer explicación alguna que justificara la total situación de desprotección y dejación del cuidado hacia sus hijos.

Ante este panorama y la falta de explicación de los padres, los agentes, de forma inmediata, procedieron a la retirada de los menores, que fueron trasladados a un centro de protección de la Junta de Andalucía, donde a día de hoy permanecen ingresados.

Una vez se ha adoptado esta medida preventiva en favor del bienestar de los menores, se abre un estudio por parte del Servicio de Protección de Menores para analizar la evolución de la situación en esa vivienda. Si nada cambia en un determinado periodo de tiempo, los niños continuarán bajo el cuidado de la Junta, llegando incluso, por decisión judicial, a la posibilidad de ser retirada la custodia de los menores.

De forma paralela a este proceso administrativo, la Fiscalía de Menores ha de valorar si actúa en contra de los padres por su actuación, que podría constituir la comisión de un delito por la dejación de sus obligaciones como progenitores en la protección de los menores. La Fiscalía podría abrir expediente que derivara en un procedimiento penal.

No obstante, desde la Policía Autonómica se insiste en que la prioridad para los agentes en su actuación era la protección de los menores, pues vivían en una situación «insostenible», de la que habría que apartarlos.Agentes del área de protección al menor (Aprome) de la Unidad de Policía Adscrita a la Comunidad Autónoma de Andalucía habían recibido hace una semana por parte del Servicio de Protección de Menores de la Junta una alerta sobre una posible situación de desprotección de unos niños en Sevilla capital. Cuando acudieron a la vivienda el pasado martes, 30 de noviembre, encontraron un panorama peor que el descrito por los vecinos en sus llamadas de avisos. Entonces, los agentes procedieron a retirar a una pareja sus cuatros hijos, con quienes vivían en un piso lleno de basura, excrementos de perros e insectos.

Ha sido la propia Junta de Andalucía la que ha informado este jueves de esta actuación de los agentes, quienes se hicieron cargo el pasado martes de los cuatro menores, que tienen once, siete, cuatro y dos años.
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Se encontraban

en grave situación de riesgo y desprotección, motivo por el cual fueron retirados de manera inmediata de su entorno familiar».

Según ha trasladado a ABC un portavoz de la Policía Autonómica, varios vecinos alertaron al Servicio de Protección de Menores de la Junta del fuerte olor que desprendía la vivienda hace cuestión de una semana. El aviso se trasladó a la Aprome, cuyos agentes abrieron una investigación para determinar la veracidad, entidad y demás circunstancias relevantes a la situación de estos menores.

Una vez que lograron verificar la gravedad de los hechos denunciados, los agentes de las Unidad Adscrita trasladaron sus conclusiones a los juzgados, para que éstos autorizaran la entrada a la vivienda, ubicada en el Polígono Norte.

Así, pudieron acceder el pasado martes al interior del domicilio, en el que vivían la pareja, de unos treinta años de edad y sin ingresos económicos aparentes. Una vez dentro, comprobaron ‘in situ’ la ausencia total de higiene y salubridad de la vivienda.

La comida de los niños junto al detergente
El panorama que encontraron era «peor» al que habían contado los vecinos. En el interior del inmueble se acumulaba gran cantidad de basura, excrementos de animales, insectos como cucarachas, pulgas y chinches.

Además, la comida de los menores más pequeños se guardaba junto a botes de detergente y otros productos tóxicos, con el riesgo que puede acarrear para su salud.

Otra imagen facilitada por la Junta de Andalucía para mostrar el estado del piso

ABC
La madre, de 30 años, está en avanzado estado de gestación, esperando el quinto hijo. Ante las preguntas de los agentes, el padre, mayor que la madre, y ella no pudieron ofrecer explicación alguna que justificara la total situación de desprotección y dejación del cuidado hacia sus hijos.

Ante este panorama y la falta de explicación de los padres, los agentes, de forma inmediata, procedieron a la retirada de los menores, que fueron trasladados a un centro de protección de la Junta de Andalucía, donde a día de hoy permanecen ingresados.

Una vez se ha adoptado esta medida preventiva en favor del bienestar de los menores, se abre un estudio por parte del Servicio de Protección de Menores para analizar la evolución de la situación en esa vivienda. Si nada cambia en un determinado periodo de tiempo, los niños continuarán bajo el cuidado de la Junta, llegando incluso, por decisión judicial, a la posibilidad de ser retirada la custodia de los menores.

De forma paralela a este proceso administrativo, la Fiscalía de Menores ha de valorar si actúa en contra de los padres por su actuación, que podría constituir la comisión de un delito por la dejación de sus obligaciones como progenitores en la protección de los menores. La Fiscalía podría abrir expediente que derivara en un procedimiento penal.

No obstante, desde la Policía Autonómica se insiste en que la prioridad para los agentes en su actuación era la protección de los menores, pues vivían en una situación «insostenible», de la que habría que apartarlos.

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