Regresa el timo de la llamada perdida

A Lucía le sonó el teléfono a las cuatro y media de la mañana. Siempre lo tiene en la mesita de noche cargando para el día siguiente. La llamada la despertó de inmediato y como un acto reflejo, cortó rápidamente para que no se despertaran sus hijos pequeños. Esta vecina de Mairena cuenta a este periódico que vio que la llamada procedía de un número muy largo, pero no prestó mayor atención y se echó de nuevo a dormir.

Al día siguiente, revisó más detenidamente el número. Verificó el prefijo +240 y supo que era el de Guinea Ecuatorial. Al menos ya sabía a ciencia cierta que no se trataba de nadie conocido ni ninguna llamada que estuviera esperando; aunque admite que tuvo algunas dudas porque a veces los números de organismos oficiales y otras entidades son enumeraciones largas y combinaciones numéricas poco frecuentes. Siguió buscando en internet y consultó con la Guardia Civil, quien finalmente le confirmó que habían tratado de estafarla con el timo de la llamada perdida.

Esta estafa consiste en engañar a la víctima con una llamada que se corta rápidamente. Apenas suena un tono, lo justo para que la persona que la recibe, tenga el impulso de devolverla porque no le ha dado tiempo a cogerla. También es frecuente que estas llamadas se realicen de madrugada; de tal manera que alerte especialmente a la víctima si se despierta porque piensa que puede tratarse de una emergencia; o al día siguiente, cuando ve el número en el registro del móvil, decide devolver la llamada pensando que ha podido ocurrir algo. Si lo hace, está accediendo sin saberlo a un servicio de tarificación especial que le supondrá un sobrecoste importante en su próxima factura. <blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>El timo de la llamada perdida vuelve a la carga y suele usar estos prefijos:<br>355 Albania<br>225 Costa de Marfil<br>233 Ghana<br>234 Nigeria<br><br>No devuelvas la llamada a esos prefijos (a menos que sea de alguien a quien conoces, claro)<br> <a href=»https://t.co/aJDQ9jP6Ex»>pic.twitter.com/aJDQ9jP6Ex</a></p>&mdash; Guardia Civil (@guardiacivil) <a href=»https://twitter.com/guardiacivil/status/935580370598334464?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 28, 2017</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

La Guardia Civil alertó en 2016 de la llegada de este timo. A través de su perfil en twitter ha señalado en varias ocasiones los prefijos más habituales desde donde se realizan estas llamadas. El consejo es claro: no devolverlas nunca. Sin embargo, a pesar de las advertencias, el timo sobrevive porque se sigue cobrando víctimas.

En 2018, esta estafa se volvió a detectar por la provincia de Huelva donde en el mes de enero se sucedieron muchas denuncias, sobre todo en la zona de Lepe. También se han reproducido oleadas en otros puntos del país. Los piratas juegan con el despiste puntual de las víctimas para que a pesar de las múltiples advertencias, sigan devolviendo las llamadas.A Lucía le sonó el teléfono a las cuatro y media de la mañana. Siempre lo tiene en la mesita de noche cargando para el día siguiente. La llamada la despertó de inmediato y como un acto reflejo, cortó rápidamente para que no se despertaran sus hijos pequeños. Esta vecina de Mairena cuenta a este periódico que vio que la llamada procedía de un número muy largo, pero no prestó mayor atención y se echó de nuevo a dormir.

Al día siguiente, revisó más detenidamente el número. Verificó el prefijo +240 y supo que era el de Guinea Ecuatorial. Al menos ya sabía a ciencia cierta que no se trataba de nadie conocido ni ninguna llamada que estuviera esperando; aunque admite que tuvo algunas dudas porque a veces los números de organismos oficiales y otras entidades son enumeraciones largas y combinaciones numéricas poco frecuentes. Siguió buscando en internet y consultó con la Guardia Civil, quien finalmente le confirmó que habían tratado de estafarla con el timo de la llamada perdida.

Esta estafa consiste en engañar a la víctima con una llamada que se corta rápidamente. Apenas suena un tono, lo justo para que la persona que la recibe, tenga el impulso de devolverla porque no le ha dado tiempo a cogerla. También es frecuente que estas llamadas se realicen de madrugada; de tal manera que alerte especialmente a la víctima si se despierta porque piensa que puede tratarse de una emergencia; o al día siguiente, cuando ve el número en el registro del móvil, decide devolver la llamada pensando que ha podido ocurrir algo. Si lo hace, está accediendo sin saberlo a un servicio de tarificación especial que le supondrá un sobrecoste importante en su próxima factura. <blockquote class=»twitter-tweet»><p lang=»es» dir=»ltr»>El timo de la llamada perdida vuelve a la carga y suele usar estos prefijos:<br>355 Albania<br>225 Costa de Marfil<br>233 Ghana<br>234 Nigeria<br><br>No devuelvas la llamada a esos prefijos (a menos que sea de alguien a quien conoces, claro)<br> <a href=»https://t.co/aJDQ9jP6Ex»>pic.twitter.com/aJDQ9jP6Ex</a></p>&mdash; Guardia Civil (@guardiacivil) <a href=»https://twitter.com/guardiacivil/status/935580370598334464?ref_src=twsrc%5Etfw»>November 28, 2017</a></blockquote> <script async src=»https://platform.twitter.com/widgets.js» charset=»utf-8″></script>

La Guardia Civil alertó en 2016 de la llegada de este timo. A través de su perfil en twitter ha señalado en varias ocasiones los prefijos más habituales desde donde se realizan estas llamadas. El consejo es claro: no devolverlas nunca. Sin embargo, a pesar de las advertencias, el timo sobrevive porque se sigue cobrando víctimas.

En 2018, esta estafa se volvió a detectar por la provincia de Huelva donde en el mes de enero se sucedieron muchas denuncias, sobre todo en la zona de Lepe. También se han reproducido oleadas en otros puntos del país. Los piratas juegan con el despiste puntual de las víctimas para que a pesar de las múltiples advertencias, sigan devolviendo las llamadas.

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