Nuevo curso en la Universidad Pablo de Olavide: con bancadas numeradas y los estudiantes siempre en el mismo sitio

Los bancos de la UPO estarán numerados y los estudiantes que vayan a clase deberán sentarse siempre en el mismo sitio. Son parte de las medidas que la Universidad Pablo de Olavide aplicará a partir del próximo día 20 de septiembre, cuando comiencen las clases de un curson en el que los estudiantes volverán a clase, aunque sea por turnos.

Y es que, pese a que la intención de los rectores es que el próximo curso haya la máxima presencialidad en las universidades, no todos irán a clase. Habrá turnos y sólo podrán estar la mitad de los estudiantes en clase mientras el resto seguirá online. Para ello se hará un horario especial y los grupos se formarán en función de los apellidos.

Así, se retoma la presencialidad del estudiantado en el campus después de un curso en el que los alumnos apenas pisaron el campus. Se diferenciarán las Enseñanzas Básicas (EB) y las Enseñanzas Prácticas (EPD). Es decir las teóricas por un lado ylas prácticas por otro. En el caso de la docencia de las Enseñanzas Básicas, el aforo se limita al 50 por ciento, por lo que se duplicarán los grupos y la docencia será dual interactiva: 50 por ciento de estudiantes en el aula y 50 por ciento siguiendo la clase por medios telemáticos.

La UPO ha renovado las cámaras en 123 aulas para que los alumnos puedan interactuar desde casa

Para ello la UPO ha llevado a cabo una importante renovación de las cámaras en 123 aulas, según explicó la vicerrectorade Relaciones Institucionales y Fundaciones, Laura López de la Cruz, que insistió en que esa inversión se ha afrontado con fondos europeos destinados al Covid. Los nuevos equipos informáticos permitirán la docencia dual, con cámara que siguen al profesor mientras da la clase y se mueve por el aula y que permiten la interacción a los alumnos que están en casa, que pueden ver también todo lo que ocurre en el aula.

En cuanto a los subgrupos se alternarán semanalmente. El desdoblamiento se realizará por apellidos, en grupos homogéneos y similares, pero no necesariamente idénticos. Los subgrupos coincidirán para todas las asignaturas de la línea.

Para controlar la trazabilidad de los estudiantes, todas las bancadas estarán numeradas, cada estudiante debe ocupar el mismo asiento y rellenar una hoja con sus datos que será proporcionada y recogida por los ayudantes de servicio. Las hojas serán custodiadas por el área de prevención y se activará un protocolo específico en caso de contagio.

El horario en columnas previsto supondrá que cada alumno tendrá un día prácticas y otro teóricas. Con ello se pretende evitar la presencia de estudiantes deambulando por el campus, disminuyendo el riesgo de contagio. Ayer se recordó que los rectores, así como la propia Consejería, han elevado una petición al Ministerio de Universidades para que se revise el documento del pasado 16 de julio y se eliminen o disminuyan las restricciones impuestas a las Universidades.

Además la UPO tiene previsto vacunar en su propio campus una vez que empiecen las clases. Según la vicerrectora, se ofrecerá esa opción de inmunizarse en el campus a aquello estudiante que no estén vacunados. Actualmente el porcentaje de vacunados con la pauta completa entre el alumnado supera el 70 por ciento. En cualquier caso desde el rectorado se espera que las medidas puedan relajarse pronto. «Creemos que en un mes podrá haber grandes cambios», decía la vicerrectora. La UPO se volcará en compensar a los estudiantes y en conseguir que la vida vuelva al campus.Los bancos de la UPO estarán numerados y los estudiantes que vayan a clase deberán sentarse siempre en el mismo sitio. Son parte de las medidas que la Universidad Pablo de Olavide aplicará a partir del próximo día 20 de septiembre, cuando comiencen las clases de un curson en el que los estudiantes volverán a clase, aunque sea por turnos.

Y es que, pese a que la intención de los rectores es que el próximo curso haya la máxima presencialidad en las universidades, no todos irán a clase. Habrá turnos y sólo podrán estar la mitad de los estudiantes en clase mientras el resto seguirá online. Para ello se hará un horario especial y los grupos se formarán en función de los apellidos.

Así, se retoma la presencialidad del estudiantado en el campus después de un curso en el que los alumnos apenas pisaron el campus. Se diferenciarán las Enseñanzas Básicas (EB) y las Enseñanzas Prácticas (EPD). Es decir las teóricas por un lado ylas prácticas por otro. En el caso de la docencia de las Enseñanzas Básicas, el aforo se limita al 50 por ciento, por lo que se duplicarán los grupos y la docencia será dual interactiva: 50 por ciento de estudiantes en el aula y 50 por ciento siguiendo la clase por medios telemáticos.

La UPO ha renovado las cámaras en 123 aulas para que los alumnos puedan interactuar desde casa

Para ello la UPO ha llevado a cabo una importante renovación de las cámaras en 123 aulas, según explicó la vicerrectorade Relaciones Institucionales y Fundaciones, Laura López de la Cruz, que insistió en que esa inversión se ha afrontado con fondos europeos destinados al Covid. Los nuevos equipos informáticos permitirán la docencia dual, con cámara que siguen al profesor mientras da la clase y se mueve por el aula y que permiten la interacción a los alumnos que están en casa, que pueden ver también todo lo que ocurre en el aula.

En cuanto a los subgrupos se alternarán semanalmente. El desdoblamiento se realizará por apellidos, en grupos homogéneos y similares, pero no necesariamente idénticos. Los subgrupos coincidirán para todas las asignaturas de la línea.

Para controlar la trazabilidad de los estudiantes, todas las bancadas estarán numeradas, cada estudiante debe ocupar el mismo asiento y rellenar una hoja con sus datos que será proporcionada y recogida por los ayudantes de servicio. Las hojas serán custodiadas por el área de prevención y se activará un protocolo específico en caso de contagio.

El horario en columnas previsto supondrá que cada alumno tendrá un día prácticas y otro teóricas. Con ello se pretende evitar la presencia de estudiantes deambulando por el campus, disminuyendo el riesgo de contagio. Ayer se recordó que los rectores, así como la propia Consejería, han elevado una petición al Ministerio de Universidades para que se revise el documento del pasado 16 de julio y se eliminen o disminuyan las restricciones impuestas a las Universidades.

Además la UPO tiene previsto vacunar en su propio campus una vez que empiecen las clases. Según la vicerrectora, se ofrecerá esa opción de inmunizarse en el campus a aquello estudiante que no estén vacunados. Actualmente el porcentaje de vacunados con la pauta completa entre el alumnado supera el 70 por ciento. En cualquier caso desde el rectorado se espera que las medidas puedan relajarse pronto. «Creemos que en un mes podrá haber grandes cambios», decía la vicerrectora. La UPO se volcará en compensar a los estudiantes y en conseguir que la vida vuelva al campus.

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