Muere el empresario Cristóbal Pérez Saturnino a los cinco días de incendiarse su vivienda de San Bernardo

Cristóbal Pérez Saturnino, presidente de la Sociedad Agraria de Transformación Nuestra Señora del Mar, ha fallecido este sábado en Sevilla a los 74 años. Este empresario e importante exportador de cítricos, que nunca quiso jubilarse ni dejar la compañía que regentaba junto a su hermano Enrique, no ha podido recuperarse de las graves lesiones que sufrió la madrugada del pasado 27 de noviembre tras el incendio declarado en su vivienda, situada en el calle Cristo de la Salud del barrio sevillano de San Bernardo.

El siniestro produjo quemaduras de diversa consideración a su esposa, que recibió el alta y se recupera de sus heridas, y lesiones más graves a Consuelo, la hija mayor de ambos, que permanece ingresada en la UCI del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Cristóbal, su mujer y Consuelo eran las tres personas que se encontraban en la finca en el momento de declararse el incendio.

Las personas que lo conocían recuerdan de Cristóbal su total dedicación a su hija mayor, que padece una discapacidad, y a la que intentó salvar de las llamas y del humo tóxico. Al hacerlo, se cayó y perdió el conocimiento, lo que resultó fatal, según cuentan sus familiares. El empresario fue rescatado por los bomberos en parada respiratoria y tras varias operaciones de reanimación que duraron 45 minutos los servicios sanitarios desplazados a su vivienda lograron que recuperara sus constantes vitales. Sin embargo, no ha podido recuperarse y fallecía esta tarde en el hospital.

Cristóbal Pérez Saturnino tenía cinco hijos y sus familiares recuerdan su absoluta dedicación a Consuelo, a la que su madre y él adoraban. Se declaraba amigo de sus amigos y devoto rociero de las hermandades de Triana y de Sevilla. También era muy aficionado a la Feria y a la Semana Santa. Salía en la hermandad de San Bernardo, su barrio de toda la vida.Cristóbal Pérez Saturnino, presidente de la Sociedad Agraria de Transformación Nuestra Señora del Mar, ha fallecido este sábado en Sevilla a los 74 años. Este empresario e importante exportador de cítricos, que nunca quiso jubilarse ni dejar la compañía que regentaba junto a su hermano Enrique, no ha podido recuperarse de las graves lesiones que sufrió la madrugada del pasado 27 de noviembre tras el incendio declarado en su vivienda, situada en el calle Cristo de la Salud del barrio sevillano de San Bernardo.

El siniestro produjo quemaduras de diversa consideración a su esposa, que recibió el alta y se recupera de sus heridas, y lesiones más graves a Consuelo, la hija mayor de ambos, que permanece ingresada en la UCI del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Cristóbal, su mujer y Consuelo eran las tres personas que se encontraban en la finca en el momento de declararse el incendio.

Las personas que lo conocían recuerdan de Cristóbal su total dedicación a su hija mayor, que padece una discapacidad, y a la que intentó salvar de las llamas y del humo tóxico. Al hacerlo, se cayó y perdió el conocimiento, lo que resultó fatal, según cuentan sus familiares. El empresario fue rescatado por los bomberos en parada respiratoria y tras varias operaciones de reanimación que duraron 45 minutos los servicios sanitarios desplazados a su vivienda lograron que recuperara sus constantes vitales. Sin embargo, no ha podido recuperarse y fallecía esta tarde en el hospital.

Cristóbal Pérez Saturnino tenía cinco hijos y sus familiares recuerdan su absoluta dedicación a Consuelo, a la que su madre y él adoraban. Se declaraba amigo de sus amigos y devoto rociero de las hermandades de Triana y de Sevilla. También era muy aficionado a la Feria y a la Semana Santa. Salía en la hermandad de San Bernardo, su barrio de toda la vida.

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