Los datos ocultos de los móviles de los acusados podrían llevar al cuerpo de Marta

¿Dónde está el cuerpo de Marta del Castillo? Es la pregunta que se repite una y otra vez desde que el 13 de febrero de 2009 la Policía Nacional detuviera a Miguel Carcaño y éste confesara que había asesinado a su amiga la noche del 24 de enero, el último día que la familia vio a Marta con vida. Casi trece años después aún sigue sin darse respuesta a ese interrogante. ¿La última esperanza? Los móviles de los acusados van a ser analizados con la última tecnología para extraer los movimientos de los principales implicados en las horas claves de este caso, con los que podría determinarse la zona donde se encuentra el cadáver, y quien sabe si también «quiénes».

El pasado 14 de abril el juez Instrucción número cuatro de Sevilla, Álvaro Martín, que mantiene una pieza abierta para la búsqueda del cadáver de la joven sevillana, ordenó recabar los teléfonos móviles del único condenado, Miguel Carcaño, y los «datos crudos» de dichos teléfonos y de los terminales de la víctima y de los otros implicados: Francisco Javier García ‘Cuco’, el menor condenado por encubrimiento; Francisco Javier Delgado (hermano del único condenado); la novia de éste María García Mendaro y Samuel Benítez. Los tres últimos fueron absueltos. Esto fue una petición de la familia de la joven.

Además, el juez libró oficio a la cárcel de Sevilla II para que se remita el terminal telefónico de Miguel Carcaño, que según la representación judicial de la familia de la víctima, fue retenido en dicho centro, habiendo autorizado Miguel Carcaño la revisión del citado móvil.

Todos esos datos ya están en manos de un perito judicial para que éste elabore el pertinente informe, que aún no ha concluido. «Cabe la posibilidad de que de esta pericial resulten indicios de la posible ubicación del cuerpo de la víctima, como señala la parte y la propia Policía Nacional», exponía el juez en su auto.

El caso de Diana Quer
ABC de Sevilla se ha puesto en contacto con el perito judicial designado para la realización de tal informe, Manuel Huerta, especialista en informática forense y CEO de la empresa Lazarus, que ya ha colaborado con la Policía Nacional y la Guardia Civil en la investigación de otros muchos casos, como el de Diana Quer, desbloqueando el teléfono del asesino, José Ignacio Abuin Gey ‘el Chicle’.

En primer lugar, el perito judicial, que juró su cargo el pasado mes de junio, aclara que lo que se va a hacer con los móviles de Carcaño no es una clonación, sino la extracción de información, pues si hay un problema para extraer un dato de un móvil y lo clonas, el problema se reproduce.

Sobre los denominados «datos crudos» de los teléfonos, este especialista en ciberseguridad explica que son todos los datos de tráfico registrados en las antenas que no están vinculado al tráfico de pago, esto es, los que van más allá de llamadas convencionales y mensajes de textos. Por ejemplo, las llamadas de emergencias. Una antena siempre tiene que darle cobertura de red aunque éste no tenga una tarjeta ‘sim’, por lo que siempre ofrecerá datos de localización. Ese tráfico es lo que se llama «datos crudos».

Lo habitual es que desde los juzgados se pidan a las compañías telefónicas la información referente al tráfico tarificable: llamadas y mensajes. Ahora se ha pedido «los datos crudos». Esto es, todo. «Se puede identificar la conexión a las antenas sin hacer llamadas».

De otro lado, Manuel Huerta, que aún sigue trabajando en el informe pericial que esperar depositar en el juzgado lo antes posible, precisa lo que se ha llamado por la opinión pública «clonado» de móviles. Con esta técnica se pretende extraer toda la información almacenada en las memorias de los móviles (emergencia, fabricante y datos), para obtener los registros de tráfico y mediciones que permiten el cambio de antena de red cuando un ciudadano está en movimiento.

El recorrido por las antenas
«Cuando un teléfono tiene cobertura, realice llamadas o no, se puede saber a qué antena está conectado y la dirección que lleva». Con este trabajo de investigación se busca «reconstruir la trazabilidad» de los terminales. «Buscar su recorrido por todas las antenas a través de los datos ocultos del teléfono», añade.

Huerta es optimista sobre las posibilidades de éxito en el análisis de los móviles, pero también admite que existen algunos hándicaps a superar. Los móviles de Carcaño son «pre-smartphone», por lo que su análisis es más difícil, pero no imposible. «Los datos están».

Si bien, apunta que la capacidad de almacenamiento de estos terminales es más limitada. El uso de estos móviles después de la noche del 24 de enero podría influir. Si su uso fue alto se podría haber producido una sobreescritura de datos, aunque Huerta confía en que están los datos de las horas después del crimen. «Es poco probable que se hayan sobreescrito», asegura.

Huerta, profesor de seguridad informática para jueces y fiscales en el Instituto de Ciberseguridad de España, y su equipo pretenden con su trabajo forense reconstruir los movimientos de todos los implicados en este caso, incluido los de Marta del Castillo, con el único propósito de arrojar luz sobre el paradero del cadáver de la joven asesinada por Miguel Carcaño la tarde noche del día 24.

El río Guadalquivir, el vertedero de Alcalá de Guadaíra, una finca en Camas, la finca Majaloba en La Rinconada, etc. Éstos han sido algunos de los sitios donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han buscado a Marta, siempre después de las distintas versiones dadas por los acusados ante la Policía o ante el juez instructor del caso.

Dónde y quiénes
Ahora la tecnología puede ser el último halo de esperanza de la familia Del Castillo Casanueva para conocer dónde está su hija, darle sepultura y definitivamente descansar. Más allá de este fin, que es el primordial, el informe pericial podría desvelar quiénes fueron los que tiraron el cuerpo, fuera donde fuese, de la joven, así como qué hicieron aquella noche, volviendo a dejar en entredicho los constantes cambios de versiones ofrecidas.

¿Carcaño estuvo en Camas en la casa de su entonces novia, en León XIII o fue a la Rinconada? ¿Francisco Javier Delgado estuvo en su bar o toda la noche en su piso, donde se cometieron los hechos? ¿El ‘Cuco’ estaba en su casa con su familia o en León XIII? ¿Samuel, en Montequinto o en moto dirigiéndose hasta el río para tirar el cuerpo sin vida de la joven?

«Miguel fue a las 17.30 horas del 24 de enero a recoger en su domicilio a Marta y a continuación se dirigieron a una plaza donde se encontraban, entre otros, el ‘Cuco’. Después de hablar con un amigo en Triana, sobre las 19.55 horas, ambos (Miguel y Marta) se dirigieron al piso de León XIII en el que residía habitualmente Francisco Javier Delgado, que en ese momento se encontraba en el inmueble hasta que se ausentó a las 20.40 horas. Una vez solos, comenzaron a discutir por razones de la relación sentimental que mantuvieron en su día».

«En el transcurso de dicha discusión, el autor confeso del crimen cogió de repente un cenicero que había en una mesa y con un movimiento rápido y brusco, con gran fuerza, golpeó a la víctima, que cayó al suelo debajo de la mesa del ordenador, con la cabeza y la cara ensangrentadas, falleciendo de inmediato. Tras ello, Miguel comprobó que estaba muerta con un tensiómetro. En ese momento, Carcaño se presentó en la vivienda el ‘Cuco’, y, tras discutir sobre qué hacer, decidieron hacer desaparecer el cadáver entre los dos y con ayuda de al menos un tercero desconocido colocaron el cuerpo en una silla de ruedas, y de esa manera lo sacaron de la vivienda haciendo desaparecer el cadáver en lugar que se desconoce, todo lo cual se produjo a las 22.15 horas». Éstos dos párrafos son los hechos probados de la sentencia que condenó a Carcaño. Ahora está por ver si los móviles dicen algo distinto.¿Dónde está el cuerpo de Marta del Castillo? Es la pregunta que se repite una y otra vez desde que el 13 de febrero de 2009 la Policía Nacional detuviera a Miguel Carcaño y éste confesara que había asesinado a su amiga la noche del 24 de enero, el último día que la familia vio a Marta con vida. Casi trece años después aún sigue sin darse respuesta a ese interrogante. ¿La última esperanza? Los móviles de los acusados van a ser analizados con la última tecnología para extraer los movimientos de los principales implicados en las horas claves de este caso, con los que podría determinarse la zona donde se encuentra el cadáver, y quien sabe si también «quiénes».

El pasado 14 de abril el juez Instrucción número cuatro de Sevilla, Álvaro Martín, que mantiene una pieza abierta para la búsqueda del cadáver de la joven sevillana, ordenó recabar los teléfonos móviles del único condenado, Miguel Carcaño, y los «datos crudos» de dichos teléfonos y de los terminales de la víctima y de los otros implicados: Francisco Javier García ‘Cuco’, el menor condenado por encubrimiento; Francisco Javier Delgado (hermano del único condenado); la novia de éste María García Mendaro y Samuel Benítez. Los tres últimos fueron absueltos. Esto fue una petición de la familia de la joven.

Además, el juez libró oficio a la cárcel de Sevilla II para que se remita el terminal telefónico de Miguel Carcaño, que según la representación judicial de la familia de la víctima, fue retenido en dicho centro, habiendo autorizado Miguel Carcaño la revisión del citado móvil.

Todos esos datos ya están en manos de un perito judicial para que éste elabore el pertinente informe, que aún no ha concluido. «Cabe la posibilidad de que de esta pericial resulten indicios de la posible ubicación del cuerpo de la víctima, como señala la parte y la propia Policía Nacional», exponía el juez en su auto.

El caso de Diana Quer
ABC de Sevilla se ha puesto en contacto con el perito judicial designado para la realización de tal informe, Manuel Huerta, especialista en informática forense y CEO de la empresa Lazarus, que ya ha colaborado con la Policía Nacional y la Guardia Civil en la investigación de otros muchos casos, como el de Diana Quer, desbloqueando el teléfono del asesino, José Ignacio Abuin Gey ‘el Chicle’.

En primer lugar, el perito judicial, que juró su cargo el pasado mes de junio, aclara que lo que se va a hacer con los móviles de Carcaño no es una clonación, sino la extracción de información, pues si hay un problema para extraer un dato de un móvil y lo clonas, el problema se reproduce.

Sobre los denominados «datos crudos» de los teléfonos, este especialista en ciberseguridad explica que son todos los datos de tráfico registrados en las antenas que no están vinculado al tráfico de pago, esto es, los que van más allá de llamadas convencionales y mensajes de textos. Por ejemplo, las llamadas de emergencias. Una antena siempre tiene que darle cobertura de red aunque éste no tenga una tarjeta ‘sim’, por lo que siempre ofrecerá datos de localización. Ese tráfico es lo que se llama «datos crudos».

Lo habitual es que desde los juzgados se pidan a las compañías telefónicas la información referente al tráfico tarificable: llamadas y mensajes. Ahora se ha pedido «los datos crudos». Esto es, todo. «Se puede identificar la conexión a las antenas sin hacer llamadas».

De otro lado, Manuel Huerta, que aún sigue trabajando en el informe pericial que esperar depositar en el juzgado lo antes posible, precisa lo que se ha llamado por la opinión pública «clonado» de móviles. Con esta técnica se pretende extraer toda la información almacenada en las memorias de los móviles (emergencia, fabricante y datos), para obtener los registros de tráfico y mediciones que permiten el cambio de antena de red cuando un ciudadano está en movimiento.

El recorrido por las antenas
«Cuando un teléfono tiene cobertura, realice llamadas o no, se puede saber a qué antena está conectado y la dirección que lleva». Con este trabajo de investigación se busca «reconstruir la trazabilidad» de los terminales. «Buscar su recorrido por todas las antenas a través de los datos ocultos del teléfono», añade.

Huerta es optimista sobre las posibilidades de éxito en el análisis de los móviles, pero también admite que existen algunos hándicaps a superar. Los móviles de Carcaño son «pre-smartphone», por lo que su análisis es más difícil, pero no imposible. «Los datos están».

Si bien, apunta que la capacidad de almacenamiento de estos terminales es más limitada. El uso de estos móviles después de la noche del 24 de enero podría influir. Si su uso fue alto se podría haber producido una sobreescritura de datos, aunque Huerta confía en que están los datos de las horas después del crimen. «Es poco probable que se hayan sobreescrito», asegura.

Huerta, profesor de seguridad informática para jueces y fiscales en el Instituto de Ciberseguridad de España, y su equipo pretenden con su trabajo forense reconstruir los movimientos de todos los implicados en este caso, incluido los de Marta del Castillo, con el único propósito de arrojar luz sobre el paradero del cadáver de la joven asesinada por Miguel Carcaño la tarde noche del día 24.

El río Guadalquivir, el vertedero de Alcalá de Guadaíra, una finca en Camas, la finca Majaloba en La Rinconada, etc. Éstos han sido algunos de los sitios donde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han buscado a Marta, siempre después de las distintas versiones dadas por los acusados ante la Policía o ante el juez instructor del caso.

Dónde y quiénes
Ahora la tecnología puede ser el último halo de esperanza de la familia Del Castillo Casanueva para conocer dónde está su hija, darle sepultura y definitivamente descansar. Más allá de este fin, que es el primordial, el informe pericial podría desvelar quiénes fueron los que tiraron el cuerpo, fuera donde fuese, de la joven, así como qué hicieron aquella noche, volviendo a dejar en entredicho los constantes cambios de versiones ofrecidas.

¿Carcaño estuvo en Camas en la casa de su entonces novia, en León XIII o fue a la Rinconada? ¿Francisco Javier Delgado estuvo en su bar o toda la noche en su piso, donde se cometieron los hechos? ¿El ‘Cuco’ estaba en su casa con su familia o en León XIII? ¿Samuel, en Montequinto o en moto dirigiéndose hasta el río para tirar el cuerpo sin vida de la joven?

«Miguel fue a las 17.30 horas del 24 de enero a recoger en su domicilio a Marta y a continuación se dirigieron a una plaza donde se encontraban, entre otros, el ‘Cuco’. Después de hablar con un amigo en Triana, sobre las 19.55 horas, ambos (Miguel y Marta) se dirigieron al piso de León XIII en el que residía habitualmente Francisco Javier Delgado, que en ese momento se encontraba en el inmueble hasta que se ausentó a las 20.40 horas. Una vez solos, comenzaron a discutir por razones de la relación sentimental que mantuvieron en su día».

«En el transcurso de dicha discusión, el autor confeso del crimen cogió de repente un cenicero que había en una mesa y con un movimiento rápido y brusco, con gran fuerza, golpeó a la víctima, que cayó al suelo debajo de la mesa del ordenador, con la cabeza y la cara ensangrentadas, falleciendo de inmediato. Tras ello, Miguel comprobó que estaba muerta con un tensiómetro. En ese momento, Carcaño se presentó en la vivienda el ‘Cuco’, y, tras discutir sobre qué hacer, decidieron hacer desaparecer el cadáver entre los dos y con ayuda de al menos un tercero desconocido colocaron el cuerpo en una silla de ruedas, y de esa manera lo sacaron de la vivienda haciendo desaparecer el cadáver en lugar que se desconoce, todo lo cual se produjo a las 22.15 horas». Éstos dos párrafos son los hechos probados de la sentencia que condenó a Carcaño. Ahora está por ver si los móviles dicen algo distinto.

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