Lipasam pedirá que la mujer del excontable acusado de llevarse un millón responda con sus bienes

Uno de los objetivos principales de Lipasam en el caso del desfalco de más de un millón de euros y por el que está acusado M.M.G., quien fuera contable de la empresa municipal de limpieza durante tres décadas, es recuperar todo el dinero malversado posible. Para ello insistirá en el momento procesal oportuno en que la mujer del único investigado responda con sus bienes.

Así responde el abogado de Lipasam al auto del juez del caso, quien en un auto de 1 de septiembre, adelantado ayer por ABC, acordaba que este asunto sea juzgado por un tribunal popular y el sobreseimiento provisional de las actuaciones contra la mujer del procesado, librándose de este asunto, como pidió la defensa de la acusada y se adhirió la Fiscalía.

Para el Ministerio Público, en este procedimiento «existen suficientes indicios de la comisión por parte del investigado de un delito continuado de malversación de caudales públicos en concurso ideal con delito de falsedad documental». Sin embargo, no los hay en el caso de la mujer. En este sentido, el juez considera que no existen indicios de criminalidad contra la misma dado que no trabajaba en Lipasam, ni consta que conociera o participara en las acciones de su marido cuando ocurren los hechos.

En dicho auto, el juez también se pronunciaba sobre la posibilidad de que fuera calificada como partícipe a título lucrativo. «No ha quedado acreditado que la mujer haya tenido un aumento de nivel de vida. La relación sentimental entre ambos era casi inexistente cuando ocurren los hechos».

Más de un millón de perjuicio
El abogado de Lipasam, Juan Carlos Alférez, ha reaccionado a la decisión del juez. Aunque se muestra conforme con el sobreseimiento de la mujer del excontable, no lo está con el hecho de que la mujer no sea considerada como partícipe a título lucrativo, para así responder con sus bienes ante el perjuicio causado a Lipasam, estimado por la propia empresa en un total de 1.033,805 euros.

En el escrito presentado por Lipasam en el juzgado contestando al auto, que no es recurrible en este asunto, anuncia que en su escrito de conclusiones provisionales llamará al proceso a la mujer como partícipe a título lucrativo.

Según el escrito de la empresa municipal, el matrimonio del acusado se rige por el régimen económico legal de gananciales, por lo que todas las cuentas corrientes en las que se ingresó el dinero desviado de los fondos de Lipasam son cuentas gananciales y en su consecuencia su pareja «ha sido y es titular del cincuenta por ciento ganancial
del destino patrimonial dado a lo defraudado». Esto es, el fruto del delito ha sido destinado al patrimonio ganancial y por ello, ha sido y es titularidad, en parte, de la mujer.

«Cada vez que el acusado defraudaba y distraía dinero desde Lipasam a su cuenta corriente, lo hacía realmente a su cuenta corriente y a la de su esposa», insiste la acusación que ejerce Lipasam, que precisa que esto es «con independencia de si el matrimonio estaba más o menos avenido, cosa que no consta ni probado ni llega a resultar mínimamente creíble». Es «una excusa defensiva», añade.

El 50 por ciento del patrimonio del matrimonio
Lipasam «pretende la máxima recuperación del dinero público defraudado», como consta en su escrito. Por ello, quiere evitar que el 50 por ciento del patrimonio total ganancial del acusado, perteneciente a la mujer, evada la responsabilidad civil derivada del delito, o lo que es lo mismo «todos los bienes muebles e inmuebles que hoy día tiene el matrimonio habrán de estar sujetos al proceso porque, de manera directa (adquisición) o de manera indirecta (mantenimiento), son fruto de la actividad delictiva investigada».

El matrimonio, según se ha puesto en conocimiento del juzgado durante la instrucción, posee un piso en Sevilla capital, un inmueble en la localidad gaditana de Rota, un barco y un coche de caballos para la Feria de Abril en propiedad con unos amigos y hasta 2018 tenían una parcela en Sanlúcar la Mayor.Uno de los objetivos principales de Lipasam en el caso del desfalco de más de un millón de euros y por el que está acusado M.M.G., quien fuera contable de la empresa municipal de limpieza durante tres décadas, es recuperar todo el dinero malversado posible. Para ello insistirá en el momento procesal oportuno en que la mujer del único investigado responda con sus bienes.

Así responde el abogado de Lipasam al auto del juez del caso, quien en un auto de 1 de septiembre, adelantado ayer por ABC, acordaba que este asunto sea juzgado por un tribunal popular y el sobreseimiento provisional de las actuaciones contra la mujer del procesado, librándose de este asunto, como pidió la defensa de la acusada y se adhirió la Fiscalía.

Para el Ministerio Público, en este procedimiento «existen suficientes indicios de la comisión por parte del investigado de un delito continuado de malversación de caudales públicos en concurso ideal con delito de falsedad documental». Sin embargo, no los hay en el caso de la mujer. En este sentido, el juez considera que no existen indicios de criminalidad contra la misma dado que no trabajaba en Lipasam, ni consta que conociera o participara en las acciones de su marido cuando ocurren los hechos.

En dicho auto, el juez también se pronunciaba sobre la posibilidad de que fuera calificada como partícipe a título lucrativo. «No ha quedado acreditado que la mujer haya tenido un aumento de nivel de vida. La relación sentimental entre ambos era casi inexistente cuando ocurren los hechos».

Más de un millón de perjuicio
El abogado de Lipasam, Juan Carlos Alférez, ha reaccionado a la decisión del juez. Aunque se muestra conforme con el sobreseimiento de la mujer del excontable, no lo está con el hecho de que la mujer no sea considerada como partícipe a título lucrativo, para así responder con sus bienes ante el perjuicio causado a Lipasam, estimado por la propia empresa en un total de 1.033,805 euros.

En el escrito presentado por Lipasam en el juzgado contestando al auto, que no es recurrible en este asunto, anuncia que en su escrito de conclusiones provisionales llamará al proceso a la mujer como partícipe a título lucrativo.

Según el escrito de la empresa municipal, el matrimonio del acusado se rige por el régimen económico legal de gananciales, por lo que todas las cuentas corrientes en las que se ingresó el dinero desviado de los fondos de Lipasam son cuentas gananciales y en su consecuencia su pareja «ha sido y es titular del cincuenta por ciento ganancial
del destino patrimonial dado a lo defraudado». Esto es, el fruto del delito ha sido destinado al patrimonio ganancial y por ello, ha sido y es titularidad, en parte, de la mujer.

«Cada vez que el acusado defraudaba y distraía dinero desde Lipasam a su cuenta corriente, lo hacía realmente a su cuenta corriente y a la de su esposa», insiste la acusación que ejerce Lipasam, que precisa que esto es «con independencia de si el matrimonio estaba más o menos avenido, cosa que no consta ni probado ni llega a resultar mínimamente creíble». Es «una excusa defensiva», añade.

El 50 por ciento del patrimonio del matrimonio
Lipasam «pretende la máxima recuperación del dinero público defraudado», como consta en su escrito. Por ello, quiere evitar que el 50 por ciento del patrimonio total ganancial del acusado, perteneciente a la mujer, evada la responsabilidad civil derivada del delito, o lo que es lo mismo «todos los bienes muebles e inmuebles que hoy día tiene el matrimonio habrán de estar sujetos al proceso porque, de manera directa (adquisición) o de manera indirecta (mantenimiento), son fruto de la actividad delictiva investigada».

El matrimonio, según se ha puesto en conocimiento del juzgado durante la instrucción, posee un piso en Sevilla capital, un inmueble en la localidad gaditana de Rota, un barco y un coche de caballos para la Feria de Abril en propiedad con unos amigos y hasta 2018 tenían una parcela en Sanlúcar la Mayor.

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