Lipasam crea una unidad específica para eliminar grafitis y pintadas de las calles de Sevilla

La proliferación cada vez mayor de grafitis y pintadas de todo tipo en las calles de Sevilla capital, con especial gravedad en las del Centro, como es obvio, está obligando a reaccionar al Ayuntamiento. Como también las críticas por el raquítico presupuesto que destina a la eliminación de esas pinturas de muros, paredes y elementos urbanos de toda índole. En este sentido, la empresa municipal de limpieza, Lipasam, presentó ayer la unidad específica que ha creado para la retirada de pintadas vandálicas, de forma que «podrá ejecutar una programación planificada, con seguimiento y evaluación permanente de intervenciones en zonas comerciales», donde han surgido numerosas quejas. Este trabajo arrancó justamente ayer en el mercado del Tiro de Línea y su entorno y se irá desarrollando en las próximas semanas en los alrededores de la calle Feria, el Casco Antiguo y en áreas con actividad comercial de distintos barrios, se explicó desde el Ayuntamiento.

Según se aseguró a modo de defensa frente a las críticas crecientes, «la ordenanza municipal limita la actuación de Lipasam en materia de pintadas en fachadas exclusivamente a los edificios públicos y a aquellas pintadas ofensivas, insultantes o que puedan inducir al odio». En este contexto, Lipasam «ha actuado sólo este año en 12.000 metros cuadrados de fachada». Además, a través de la Gerencia de Urbanismo «se interviene en la limpieza y conservación de edificios públicos con valor patrimonial y esculturas a través de dos contratos, con un importe de 350.000 euros que incluyen también la retirada de pintadas».

A partir de ahora, con el nuevo servicio, se va a programar y realizar un seguimiento de trabajo a través de una unidad que «seleccionará distintas zonas comerciales tanto públicas, caso de los mercados de abastos, como privadas, e intervendrá para la retirada de las pintadas en coordinación con asociaciones de comerciantes y residentes». Una vez que esto ocurra quedara marcada la fecha de la actuación en la fachada limpia y se realizará un seguimiento. De esta manera, se podrá definir de forma «progresiva» las necesidades económicas, organizativas, normativas y de concienciación que se tienen que poner en marcha en los distintos barrios.

«Las pintadas son un problema en muchos barrios. Con esta nueva organización del trabajo y esta unidad específica, pretendemos mejorar la situación en zonas comerciales y, sobre todo, evaluar permanentemente las intervenciones. Vamos a ir cambiando la forma de trabajar y a definir un nuevo modelo de respuesta. Avanzamos, además, en cumplimiento del acuerdo plenario aprobado el pasado mes de octubre», recalcó el delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz.La proliferación cada vez mayor de grafitis y pintadas de todo tipo en las calles de Sevilla capital, con especial gravedad en las del Centro, como es obvio, está obligando a reaccionar al Ayuntamiento. Como también las críticas por el raquítico presupuesto que destina a la eliminación de esas pinturas de muros, paredes y elementos urbanos de toda índole. En este sentido, la empresa municipal de limpieza, Lipasam, presentó ayer la unidad específica que ha creado para la retirada de pintadas vandálicas, de forma que «podrá ejecutar una programación planificada, con seguimiento y evaluación permanente de intervenciones en zonas comerciales», donde han surgido numerosas quejas. Este trabajo arrancó justamente ayer en el mercado del Tiro de Línea y su entorno y se irá desarrollando en las próximas semanas en los alrededores de la calle Feria, el Casco Antiguo y en áreas con actividad comercial de distintos barrios, se explicó desde el Ayuntamiento.

Según se aseguró a modo de defensa frente a las críticas crecientes, «la ordenanza municipal limita la actuación de Lipasam en materia de pintadas en fachadas exclusivamente a los edificios públicos y a aquellas pintadas ofensivas, insultantes o que puedan inducir al odio». En este contexto, Lipasam «ha actuado sólo este año en 12.000 metros cuadrados de fachada». Además, a través de la Gerencia de Urbanismo «se interviene en la limpieza y conservación de edificios públicos con valor patrimonial y esculturas a través de dos contratos, con un importe de 350.000 euros que incluyen también la retirada de pintadas».

A partir de ahora, con el nuevo servicio, se va a programar y realizar un seguimiento de trabajo a través de una unidad que «seleccionará distintas zonas comerciales tanto públicas, caso de los mercados de abastos, como privadas, e intervendrá para la retirada de las pintadas en coordinación con asociaciones de comerciantes y residentes». Una vez que esto ocurra quedara marcada la fecha de la actuación en la fachada limpia y se realizará un seguimiento. De esta manera, se podrá definir de forma «progresiva» las necesidades económicas, organizativas, normativas y de concienciación que se tienen que poner en marcha en los distintos barrios.

«Las pintadas son un problema en muchos barrios. Con esta nueva organización del trabajo y esta unidad específica, pretendemos mejorar la situación en zonas comerciales y, sobre todo, evaluar permanentemente las intervenciones. Vamos a ir cambiando la forma de trabajar y a definir un nuevo modelo de respuesta. Avanzamos, además, en cumplimiento del acuerdo plenario aprobado el pasado mes de octubre», recalcó el delegado de Hábitat Urbano, Antonio Muñoz.

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