Las yeguas ya no se montan… las inseminan artificialmente

Conseguir un buen ejemplar de equino es uno de los principales objetivos de los criadores de caballos de Pura Raza Española. Pero los tiempos han cambiado. Si antes la fórmula para conseguir potrillos era la tradicional, mediante la monta del caballo, ahora la ciencia también ha llegado al mundo ecuestre, donde cada vez se utiliza más la reproducción asistida. Es decir, se insemina a las yeguas. Es la tendencia y, aunque algunos todavía recurren al método tradicional, cada vez hay más inseminación artificial en el mundo ecuestre.

Judit Anda Ugarte, presidenta de la Yeguada Cartuja, que pertenece a Patrimonio del Estado y que estos días tiene su stand en Sicab 2021, explica que su misión es mejorar y conservar la estirpe de Pura Raza Española ya que representa el origen del caballo español. Ahora además son centro nacional de referencia equina designados por el Ministerio de Agricultura y entre las actividades que llevan a cabo está la reprodución asistida equina.

De esta forma trabajan en programas de inseminación artificial y de transferencia embrionaria para las yeguas. «Nosotros en la yeguada ya no hacemos monta natural», admite la experta insistiendo en que cada vez se descarta más porque tiene más peligro de transmisión de enfermedades. Además, según explica, en función de la talla de los caballos, hay algunos que sufren ciertos desgastes con el proceso de monta.

Un potro de estimulación
Por ello recurren a la inseminación artificial que se hace prácticamente igual que con los humanos. Tienen una serie de sementales para expandir los «ejemplares mejorantes». Y para ello venden semen y reciben a yeguas que reciben para someterse a la inseminación artificial.

¿Cómo se extrae el semen del caballo? Se les pone, según la experta, «un potro de estimulación» que simula una yegua y luego se recoge el semen en una vagina artificial. «A veces algunos se estimulan simplemente viendo el potro de madera y hay otros a los que le enseñan una yegua para que se estimule», admite. Luego la inseminación a la yegua se hace con una jeringuilla. En cualquier caso, es un proceso ya habitual que hacen prácticamente todos los días, para el que es necesario controlar el celo del animal. «La reproducción asistida es una parte muy importante del sector equino», admiten.

Una empresa ofrece servicio de incineración de caballos y luego envía las cenizas al dueño en un baúl

En la otra cara de la moneda, entre los muchos stands de Sicab 2021 están los que se dedican a incinerar caballos. Este año por primera vez está presente una empresa, Cresma, que ofrece un servicio de incineración de estos animales con recuperación de las cenizas. Según Victor Escrihuela e Iván Matoses,de la citada empresa, el proceso es prácticamente igual al de los humanos. Lo que hacen es acudir al lugar donde ha muerto el caballo (también realizan el proceso con mascotas como perros y gatos) y lo llevan al crematorio en un camión de pequeñas dimensiones. Allí lo introducen en el horno.

Se incinera, luego se recuperan las cenizas y se envían al domicilio de los dueños del animal. Disponen de baúles o incluso se hacen adornos con ADN del caballo muerto. «Hicimos una joya a una chica que se le murió el caballo que incluía parte de la melena del animal». La empresa, que visita Sicab por primera vez, tarda menos de 24 horas en llegar al punto donde ha muerto el animal.Conseguir un buen ejemplar de equino es uno de los principales objetivos de los criadores de caballos de Pura Raza Española. Pero los tiempos han cambiado. Si antes la fórmula para conseguir potrillos era la tradicional, mediante la monta del caballo, ahora la ciencia también ha llegado al mundo ecuestre, donde cada vez se utiliza más la reproducción asistida. Es decir, se insemina a las yeguas. Es la tendencia y, aunque algunos todavía recurren al método tradicional, cada vez hay más inseminación artificial en el mundo ecuestre.

Judit Anda Ugarte, presidenta de la Yeguada Cartuja, que pertenece a Patrimonio del Estado y que estos días tiene su stand en Sicab 2021, explica que su misión es mejorar y conservar la estirpe de Pura Raza Española ya que representa el origen del caballo español. Ahora además son centro nacional de referencia equina designados por el Ministerio de Agricultura y entre las actividades que llevan a cabo está la reprodución asistida equina.

De esta forma trabajan en programas de inseminación artificial y de transferencia embrionaria para las yeguas. «Nosotros en la yeguada ya no hacemos monta natural», admite la experta insistiendo en que cada vez se descarta más porque tiene más peligro de transmisión de enfermedades. Además, según explica, en función de la talla de los caballos, hay algunos que sufren ciertos desgastes con el proceso de monta.

Un potro de estimulación
Por ello recurren a la inseminación artificial que se hace prácticamente igual que con los humanos. Tienen una serie de sementales para expandir los «ejemplares mejorantes». Y para ello venden semen y reciben a yeguas que reciben para someterse a la inseminación artificial.

¿Cómo se extrae el semen del caballo? Se les pone, según la experta, «un potro de estimulación» que simula una yegua y luego se recoge el semen en una vagina artificial. «A veces algunos se estimulan simplemente viendo el potro de madera y hay otros a los que le enseñan una yegua para que se estimule», admite. Luego la inseminación a la yegua se hace con una jeringuilla. En cualquier caso, es un proceso ya habitual que hacen prácticamente todos los días, para el que es necesario controlar el celo del animal. «La reproducción asistida es una parte muy importante del sector equino», admiten.

Una empresa ofrece servicio de incineración de caballos y luego envía las cenizas al dueño en un baúl

En la otra cara de la moneda, entre los muchos stands de Sicab 2021 están los que se dedican a incinerar caballos. Este año por primera vez está presente una empresa, Cresma, que ofrece un servicio de incineración de estos animales con recuperación de las cenizas. Según Victor Escrihuela e Iván Matoses,de la citada empresa, el proceso es prácticamente igual al de los humanos. Lo que hacen es acudir al lugar donde ha muerto el caballo (también realizan el proceso con mascotas como perros y gatos) y lo llevan al crematorio en un camión de pequeñas dimensiones. Allí lo introducen en el horno.

Se incinera, luego se recuperan las cenizas y se envían al domicilio de los dueños del animal. Disponen de baúles o incluso se hacen adornos con ADN del caballo muerto. «Hicimos una joya a una chica que se le murió el caballo que incluía parte de la melena del animal». La empresa, que visita Sicab por primera vez, tarda menos de 24 horas en llegar al punto donde ha muerto el animal.

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