La nueva línea del metro y el Cercanías del aeropuerto de Sevilla no caben en las cuentas

Los Presupuestos Generales del Estado que presentó ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no recogen ni un solo proyecto nuevo más allá de lo comprometido hace ya un par de décadas. El impulso que pretende darle la Junta a la línea 3 del metro no contará el próximo año con ningún apoyo del Estado, al menos no con cargo a las cuentas públicas. Habrá que confiar en los fondos de recuperación Next Generation, cuyo reparto sigue siendo una incógnita, o en la buena voluntad del departamento de la nueva ministra Raquel Sánchez para ofrecer algún tipo de ayuda.

La duda se resolverá pronto, pues la consejera Marifrán Carazo pretende concertar una visita, en la que confía que esté también el alcalde, Juan Espadas, precisamente para tratar este asunto. La intención es viajar a Madrid antes de que termine el año para arrancar algún tipo de compromiso que permita avanzar con la ejecución de esta ampliación del metro, que llevará el servicio desde el Prado a Pino Montano en la primera fase.

Cercanías
Tampoco hay cabida para el Cercanías que conectaría la estación ferroviaria de Santa Justa con el aeropuerto de San Pablo. Esta vieja reivindicación, que el año pasado fue moneda de cambio para la aprobación de las cuentas sin que la inversión se materializara, sigue siendo sólo un anhelo. El único movimiento es la licitación de un estudio de demanda que ha encargado la Consejería de Fomento sin tener las competencias y que concluirá qué solución técnica es la mejor. La reivindicación de este tren se ha convertido en un lamento que año tras año empresarios, asociaciones ciudadanas y diputados de la oposición repiten sin que tenga ningún efecto.

Si bien es cierto que los Presupuestos Generales recogen una inversión en Cercanías de 3,8 millones de euros, ese montante, si se ejecuta, estará destinado a la mejora de la red, pero no es suficiente para la construcción de un nuevo trazado viario ni la compra de más trenes. El generoso plan que anunció Transportes y Movilidad para la mejora de este servicio ferroviario se lo reparten casi en exclusiva Madrid y Cataluña.

Inversión cultural

La ampliación del Museo de Bellas Artes es otro de los proyectos ignorados. La pinacoteca sevillana, una de las más importantes de España, lleva años a la espera de que Cultura invierta lo necesario para que el edificio actual crezca con la adhesión del Palacio de Monsalves, una iniciativa que impulsó en su día la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo cuando era ministra durante la etapa de Zapatero. De hecho hace ya quince años y no se ha vuelto a hablar oficialmente del asunto.

El Bellas Artes no es sólo una de las grandes joyas del patrimonio del Estado, es también un potentísimo reclamo turístico de Sevilla, al que ninguna administración presta la atención debida. Ni el Gobierno, que tiene las competencias, pone un solo euro para su ampliación ni la Junta, que es la encargada de gestionarlo, lo promociona como es debido. Tampoco el Ayuntamiento contribuye a darle el sitio que debería ocupar en sus numerosas campañas turísticas.

La comisaría del Polígono Sur también se queda en este listado de los proyectos irrealizables y este, además, podría pasar al cajón de los olvidado con la construcción de la nueva sede de la Policía Nacional en la calle Manuel Laffón, situada entre el hospital Virgen del Rocío y el parque Celestino Mutis. No se encuentra dentro del barrio, pero sí lo suficientemente cerca como para dar el compromiso por cumplido. El inmueble se entregará en breve después de que se hayan terminado las obras y esté listo para prestar servicio.Los Presupuestos Generales del Estado que presentó ayer la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, no recogen ni un solo proyecto nuevo más allá de lo comprometido hace ya un par de décadas. El impulso que pretende darle la Junta a la línea 3 del metro no contará el próximo año con ningún apoyo del Estado, al menos no con cargo a las cuentas públicas. Habrá que confiar en los fondos de recuperación Next Generation, cuyo reparto sigue siendo una incógnita, o en la buena voluntad del departamento de la nueva ministra Raquel Sánchez para ofrecer algún tipo de ayuda.

La duda se resolverá pronto, pues la consejera Marifrán Carazo pretende concertar una visita, en la que confía que esté también el alcalde, Juan Espadas, precisamente para tratar este asunto. La intención es viajar a Madrid antes de que termine el año para arrancar algún tipo de compromiso que permita avanzar con la ejecución de esta ampliación del metro, que llevará el servicio desde el Prado a Pino Montano en la primera fase.

Cercanías
Tampoco hay cabida para el Cercanías que conectaría la estación ferroviaria de Santa Justa con el aeropuerto de San Pablo. Esta vieja reivindicación, que el año pasado fue moneda de cambio para la aprobación de las cuentas sin que la inversión se materializara, sigue siendo sólo un anhelo. El único movimiento es la licitación de un estudio de demanda que ha encargado la Consejería de Fomento sin tener las competencias y que concluirá qué solución técnica es la mejor. La reivindicación de este tren se ha convertido en un lamento que año tras año empresarios, asociaciones ciudadanas y diputados de la oposición repiten sin que tenga ningún efecto.

Si bien es cierto que los Presupuestos Generales recogen una inversión en Cercanías de 3,8 millones de euros, ese montante, si se ejecuta, estará destinado a la mejora de la red, pero no es suficiente para la construcción de un nuevo trazado viario ni la compra de más trenes. El generoso plan que anunció Transportes y Movilidad para la mejora de este servicio ferroviario se lo reparten casi en exclusiva Madrid y Cataluña.

Inversión cultural

La ampliación del Museo de Bellas Artes es otro de los proyectos ignorados. La pinacoteca sevillana, una de las más importantes de España, lleva años a la espera de que Cultura invierta lo necesario para que el edificio actual crezca con la adhesión del Palacio de Monsalves, una iniciativa que impulsó en su día la exvicepresidenta del Gobierno Carmen Calvo cuando era ministra durante la etapa de Zapatero. De hecho hace ya quince años y no se ha vuelto a hablar oficialmente del asunto.

El Bellas Artes no es sólo una de las grandes joyas del patrimonio del Estado, es también un potentísimo reclamo turístico de Sevilla, al que ninguna administración presta la atención debida. Ni el Gobierno, que tiene las competencias, pone un solo euro para su ampliación ni la Junta, que es la encargada de gestionarlo, lo promociona como es debido. Tampoco el Ayuntamiento contribuye a darle el sitio que debería ocupar en sus numerosas campañas turísticas.

La comisaría del Polígono Sur también se queda en este listado de los proyectos irrealizables y este, además, podría pasar al cajón de los olvidado con la construcción de la nueva sede de la Policía Nacional en la calle Manuel Laffón, situada entre el hospital Virgen del Rocío y el parque Celestino Mutis. No se encuentra dentro del barrio, pero sí lo suficientemente cerca como para dar el compromiso por cumplido. El inmueble se entregará en breve después de que se hayan terminado las obras y esté listo para prestar servicio.

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