La juez del caso Cabrera llama a testificar al responsable del bar Principico

La juez de Instrucción número 13 de Sevilla ha citado para el próximo 27 de septiembre al representante legal o persona encargada del restaurante Principico para que declare en calidad de testigo y pueda ayudar a esclarecer los hechos ocurridos el pasado 6 de enero, cuando Juan Carlos Cabrera, concejal socialista y teniente alcalde en el Ayuntamiento de Sevilla, protagonizó un incidente con los responsables del local ante la negativa de éstos a darle una mesa para diez comensales por las medidas del coronavirus, aunque ese día estaba permitido. Este incidente motivó la presencia de varias dotaciones policiales en el restaurante, llegando incluso a levantar varias actas administrativos contra el local.

Por estos hechos, el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla denunció al delegado de Seguridad y Movilidad por cinco delitos, entre ellos abuso de poder, prevaricación y coacciones. Vox ha pedido a la instructora de forma reiterada en distintos escritos que cite a Cabrera a declarar como investigado, aunque de momento no ha aceptado dicha solicitud.

Pese a que el concejal socialista aún no ha sido llamado a la causa como investigado, se encuentra personado en este procedimiento, en el que incluso presentó un escrito dando su versión de lo ocurrido al mediodía del Día de Reyes y alegaba a la denuncia de Vox.

«Cabrera había ya abandonado el lugar y no dio órdenes de ningún tipo, ni a la Policía Local, ni a la Policía Nacional, ni al CECOP, ni a nadie, para que actuaran en algún sentido en relación con los incidentes», según su abogado.

El encuentro del día después
En este sentido, el jefe superior de la Policía Local, José Medina Arteaga concluye, en un escrito presentado ante el juzgado, que el dispositivo policial el Día de Reyes se activó por una llamada al 112 y no por la conversación que éste mantuvo con Cabrera.

El día después de los hechos, el concejal delegado de Gobernación, Juan Carlos Cabrera, mantuvo un encuentro con Roberto Murados, el responsable del restaurante para zanjar la polémica generada en torno a la comida familiar. Este encuentro, promovido por el abogado del local, Joaquín Moeckel, finalizó de forma amistosa. En éste, el encargado del local negó que el día 6 de enero Cabrera le insultara o le hiciera cualquier comentario de contenido racista.

El encargado reconoció, según el letrado, que todo se debió a un error o a un «exceso de celo» ya que la normativa, concretamente el BOJA en vigor durante las pasadas Navidades, hacía excepciones y permitía que las reuniones en bares y cafeterías fueran de hasta diez personas durante algunos días festivos, como es el caso del 6 de enero.La juez de Instrucción número 13 de Sevilla ha citado para el próximo 27 de septiembre al representante legal o persona encargada del restaurante Principico para que declare en calidad de testigo y pueda ayudar a esclarecer los hechos ocurridos el pasado 6 de enero, cuando Juan Carlos Cabrera, concejal socialista y teniente alcalde en el Ayuntamiento de Sevilla, protagonizó un incidente con los responsables del local ante la negativa de éstos a darle una mesa para diez comensales por las medidas del coronavirus, aunque ese día estaba permitido. Este incidente motivó la presencia de varias dotaciones policiales en el restaurante, llegando incluso a levantar varias actas administrativos contra el local.

Por estos hechos, el grupo municipal de Vox en el Ayuntamiento de Sevilla denunció al delegado de Seguridad y Movilidad por cinco delitos, entre ellos abuso de poder, prevaricación y coacciones. Vox ha pedido a la instructora de forma reiterada en distintos escritos que cite a Cabrera a declarar como investigado, aunque de momento no ha aceptado dicha solicitud.

Pese a que el concejal socialista aún no ha sido llamado a la causa como investigado, se encuentra personado en este procedimiento, en el que incluso presentó un escrito dando su versión de lo ocurrido al mediodía del Día de Reyes y alegaba a la denuncia de Vox.

«Cabrera había ya abandonado el lugar y no dio órdenes de ningún tipo, ni a la Policía Local, ni a la Policía Nacional, ni al CECOP, ni a nadie, para que actuaran en algún sentido en relación con los incidentes», según su abogado.

El encuentro del día después
En este sentido, el jefe superior de la Policía Local, José Medina Arteaga concluye, en un escrito presentado ante el juzgado, que el dispositivo policial el Día de Reyes se activó por una llamada al 112 y no por la conversación que éste mantuvo con Cabrera.

El día después de los hechos, el concejal delegado de Gobernación, Juan Carlos Cabrera, mantuvo un encuentro con Roberto Murados, el responsable del restaurante para zanjar la polémica generada en torno a la comida familiar. Este encuentro, promovido por el abogado del local, Joaquín Moeckel, finalizó de forma amistosa. En éste, el encargado del local negó que el día 6 de enero Cabrera le insultara o le hiciera cualquier comentario de contenido racista.

El encargado reconoció, según el letrado, que todo se debió a un error o a un «exceso de celo» ya que la normativa, concretamente el BOJA en vigor durante las pasadas Navidades, hacía excepciones y permitía que las reuniones en bares y cafeterías fueran de hasta diez personas durante algunos días festivos, como es el caso del 6 de enero.

Deja un comentario