La flota de veleros inicia la ruta de Magallanes y Elcano

Con puntualidad británica, a las 7.15 de la mañana los veinte veleros atracados en el muelle de las Delicias ya tenían colocado el mástil y las bodegas bien aprovisionadas para iniciar una travesía que durará tres años. La flota, compuesta por navegantes profesionales y aficionados de trece nacionalidades distintas, irá tras los pasos de Magallanes y Elcano desembarcando en muchos de los puntos de aquella primera circunnavegación que cambió para siempre la historia de la marinería.

A bordo van parejas, padres e hijos, familias completas y grupos de amigos amantes del mar que van a cumplir su sueño, un sigular viaje que organiza la empresa Grand Large Yachting y que cuenta con la acreditación de la Comisión del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, que lo ha incluido entre sus actos oficionales. Los aventureros llevarán la bandera de tan señalada efemérides desplegada en cada escala. Alguno la saludaba desde bien temprano antes de partir y se despedían entre abrazos de la ciudad en la que empezó todo y en la que han permanecido casi una semana que ha dado para mucho, entre otras cosa para condecorar al impulsor de esta travesía, el experimentado navegante Jimmy Cornell, que ha realizado tres circunnavegaciones a lo largo de su vida y ha diseñado este itinerario.

Los veleros atracados en el muelle de las Delicias listos para la partida

Manuel Gómez
A sus 82 años recibía el pasado viernes la Cruz al Mérito Naval de manos del capitán de Navío de la Secretaría de Estado Mayor de la Armada, Carlos Maté, prometiendo estar a la altura de tal honor. Muy a su pesar Cornell no se embarca esta vez, pero seguirá de cerca el recorrido, que tiene la bendición de la Virgen de la Victoria, la misma que visitaron hace 500 años los insignes marineros antes de emprender el viaje. La expedición se detuvo en la iglesia de Santa Ana, donde se encuentra la imagen y también visitó la réplica de la Nao Victoria que permanece atracada en el muelle de la Sal frente al edificio del Paseo Marqués de Contadero como observatorio permanente de la hazaña.

Durante estos tres años que durará la aventura habrá tiempo para todo, incluso para regresar a casa si es necesario, como aseguran desde la propia organización. «Hay escalas muy largas, como la del Caribe, donde permanecerán tres meses y es posible que algunos regresen a sus hogares para pasar la Navidad». También comentan que «es un viaje único, para la mayoría es la gran experiencia de sus vidas, que dejan aparcadas para vivirlas». Los bacos son de tamaño mediado, de unos cincuenta pies de eslora, pero son resistentes para soportar tantas millas de recorrido.

La siguiente parada será Santa Cruz de Tenerife, donde se les unirán otros doce veleros más que aguardan la llegada de este primer contingente para adentrarse en el Atlántico. Será el 21 de noviembre cuando tiene prevista esa deseada salida que los llevará por todo la ruta de los vientos aliseos hasta llegar al Estrecho de Magallanes y la Patagonia en esta primera etapa.

El rally tiene también una misión científica y sus impulsores se han puesto en contacto con institutos oceanográficos de medio mundo para reportarles los datos que vayan recabando y compartir información. Tal vez dentro de tres años muchos de estos tripulantes regresen a Sevilla para dar las gracias a la Virgen por acompañarlos en el camino como hizo Juan Sebastián Elcano y lo que quedó de su diezmada expedición.Con puntualidad británica, a las 7.15 de la mañana los veinte veleros atracados en el muelle de las Delicias ya tenían colocado el mástil y las bodegas bien aprovisionadas para iniciar una travesía que durará tres años. La flota, compuesta por navegantes profesionales y aficionados de trece nacionalidades distintas, irá tras los pasos de Magallanes y Elcano desembarcando en muchos de los puntos de aquella primera circunnavegación que cambió para siempre la historia de la marinería.

A bordo van parejas, padres e hijos, familias completas y grupos de amigos amantes del mar que van a cumplir su sueño, un sigular viaje que organiza la empresa Grand Large Yachting y que cuenta con la acreditación de la Comisión del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo, que lo ha incluido entre sus actos oficionales. Los aventureros llevarán la bandera de tan señalada efemérides desplegada en cada escala. Alguno la saludaba desde bien temprano antes de partir y se despedían entre abrazos de la ciudad en la que empezó todo y en la que han permanecido casi una semana que ha dado para mucho, entre otras cosa para condecorar al impulsor de esta travesía, el experimentado navegante Jimmy Cornell, que ha realizado tres circunnavegaciones a lo largo de su vida y ha diseñado este itinerario.

Los veleros atracados en el muelle de las Delicias listos para la partida

Manuel Gómez
A sus 82 años recibía el pasado viernes la Cruz al Mérito Naval de manos del capitán de Navío de la Secretaría de Estado Mayor de la Armada, Carlos Maté, prometiendo estar a la altura de tal honor. Muy a su pesar Cornell no se embarca esta vez, pero seguirá de cerca el recorrido, que tiene la bendición de la Virgen de la Victoria, la misma que visitaron hace 500 años los insignes marineros antes de emprender el viaje. La expedición se detuvo en la iglesia de Santa Ana, donde se encuentra la imagen y también visitó la réplica de la Nao Victoria que permanece atracada en el muelle de la Sal frente al edificio del Paseo Marqués de Contadero como observatorio permanente de la hazaña.

Durante estos tres años que durará la aventura habrá tiempo para todo, incluso para regresar a casa si es necesario, como aseguran desde la propia organización. «Hay escalas muy largas, como la del Caribe, donde permanecerán tres meses y es posible que algunos regresen a sus hogares para pasar la Navidad». También comentan que «es un viaje único, para la mayoría es la gran experiencia de sus vidas, que dejan aparcadas para vivirlas». Los bacos son de tamaño mediado, de unos cincuenta pies de eslora, pero son resistentes para soportar tantas millas de recorrido.

La siguiente parada será Santa Cruz de Tenerife, donde se les unirán otros doce veleros más que aguardan la llegada de este primer contingente para adentrarse en el Atlántico. Será el 21 de noviembre cuando tiene prevista esa deseada salida que los llevará por todo la ruta de los vientos aliseos hasta llegar al Estrecho de Magallanes y la Patagonia en esta primera etapa.

El rally tiene también una misión científica y sus impulsores se han puesto en contacto con institutos oceanográficos de medio mundo para reportarles los datos que vayan recabando y compartir información. Tal vez dentro de tres años muchos de estos tripulantes regresen a Sevilla para dar las gracias a la Virgen por acompañarlos en el camino como hizo Juan Sebastián Elcano y lo que quedó de su diezmada expedición.

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