El real de la Feria de Sevilla, un camping sin control para el turismo en caravana

La recuperación paulatina de la movilidad durante los últimos meses tras superarse los peores de la pandemia de coronavirus ha reactivado el turismo y eso, en lo que a Sevilla se refiere, son palabras mayores. La afluencia de visitantes viene siendo de nuevo enorme, la frecuencia de los vuelos comienza a parecerse a la que era antes del estallido de la crisis sanitaria y los hoteles y apartamentos han recuperado el pulso casi del todo. Pero el fenómeno turístico tiene también algunas aristas menos lustrosas y que generan algún que otro inconveniente a los residentes. Ese es el caso de la acumulación de caravanas y, sobre todo, autocaravanas que se viene produciendo en las últimas semanas en el campo de la Feria, en pleno barrio de Los Remedios.

Todo el terreno de albero que queda entre la calle Antonio Bienvenida (la de la portada ferial) y la calle Remeros de Sevilla —la que linda con los clubes Náutico y Mercantil—, que normalmente se utiliza de aparcamiento, ha ido poblándose de caravanas procedentes de diversos puntos de España y Europa que quedan allí instaladas durante días y semanas a pesar de que no está permitido ese uso en estas parcelas.De hecho, este tipo de vehículos sólo pueden instalarse en zonas habilitadas y con los servicios de electricidad y saneamiento pertinentes, que en este punto no existen. Sí hay otros espacios para caravanas en Sevilla, como en la avenida de Las Razas o en la Carretera de la Esclusa, pero el real de la Feria ha terminado siendo destino recurrente de este turismo de bajo coste porque, entre otras cuestiones, ha llegado a aparecer incluso en el buscador Google como estacionamiento para caravanas.Demasiado sencillo para cualquiera que quiera obviar las normas. Y no cuesta un solo euro, obviamente.

La cuestión es que estos suelos junto al barrio de Los Remedios presentan a diario varias decenas de caravanas aparcadas. Sus propietarios se quedan días, semanas o temporadas enteras, con todo lo que ello conlleva. Mesas, sillas, bicicletas y la creación de un verdadero ‘camping’ gratuito en plena ciudad sin permiso alguno. Estos turistas se instalan en un espacio sin ningún tipo de servicios, como agua potable, evacuación de aguas negras, toma de electricidad para recargar baterías o rellenar los depósitos con agua potable, vigilancia y otros aspectos que demandan este tipo de vehículos y que son obligatorios en las zonas que se habilitan para los mismos.

«El Ayuntamiento hace la vista gorda»
Justo antes de la pandemia, hace un par de años, los colectivos vecinales de la zona ya se quejaban de la inacción municipal con este estacionamiento masivo. «El Ayuntamiento hace la vista gorda —explicaban los vecinos— porque molestar del todo no molestan y las basuras las depositan en los contenedores más cercanos al Náutico o al Mercantil, pero han ido llenando este terreno y lo van a terminar por convertir en un camping o zona de veraneo gratuita».

Proceden de España en buena medida, aunque la mayoría son de otros países europeos con amplia tradición en este tipo de turismo como Alemania, Francia, Suecia u Holanda, donde el turismo de tipo caravaning es un modo cultural de viajar y conocer mundo, sobre todo para quienes tienen el perfil de parejas de jubilados sin cargas familiares. Sin embargo, no han faltado en las últimas semanas incluso las familias con niños, que toman este punto de partida con sus bicicletas para recorrer la capital andaluza a través de su extenso carril bici.

Asociaciones y entidades de Los Remedios ya han advertido de que «dada la inseguridad de la zona, donde también pernoctan mendigos al aire libre y gorrillas», van a proponer al Ayuntamiento «que las vallas de cerramiento de la Feria abarquen a todo el recinto y lo reconvierta en un aparcamiento efímero y barato mientras el montaje y desmontaje de las casetas lo permita, pero vigilado y con un par de puertas de acceso y precio acordado con los residentes». Entretanto, el turismo en caravana ha encontrado en la Feria su ubicación ideal y sin control alguno.La recuperación paulatina de la movilidad durante los últimos meses tras superarse los peores de la pandemia de coronavirus ha reactivado el turismo y eso, en lo que a Sevilla se refiere, son palabras mayores. La afluencia de visitantes viene siendo de nuevo enorme, la frecuencia de los vuelos comienza a parecerse a la que era antes del estallido de la crisis sanitaria y los hoteles y apartamentos han recuperado el pulso casi del todo. Pero el fenómeno turístico tiene también algunas aristas menos lustrosas y que generan algún que otro inconveniente a los residentes. Ese es el caso de la acumulación de caravanas y, sobre todo, autocaravanas que se viene produciendo en las últimas semanas en el campo de la Feria, en pleno barrio de Los Remedios.

Todo el terreno de albero que queda entre la calle Antonio Bienvenida (la de la portada ferial) y la calle Remeros de Sevilla —la que linda con los clubes Náutico y Mercantil—, que normalmente se utiliza de aparcamiento, ha ido poblándose de caravanas procedentes de diversos puntos de España y Europa que quedan allí instaladas durante días y semanas a pesar de que no está permitido ese uso en estas parcelas.De hecho, este tipo de vehículos sólo pueden instalarse en zonas habilitadas y con los servicios de electricidad y saneamiento pertinentes, que en este punto no existen. Sí hay otros espacios para caravanas en Sevilla, como en la avenida de Las Razas o en la Carretera de la Esclusa, pero el real de la Feria ha terminado siendo destino recurrente de este turismo de bajo coste porque, entre otras cuestiones, ha llegado a aparecer incluso en el buscador Google como estacionamiento para caravanas.Demasiado sencillo para cualquiera que quiera obviar las normas. Y no cuesta un solo euro, obviamente.

La cuestión es que estos suelos junto al barrio de Los Remedios presentan a diario varias decenas de caravanas aparcadas. Sus propietarios se quedan días, semanas o temporadas enteras, con todo lo que ello conlleva. Mesas, sillas, bicicletas y la creación de un verdadero ‘camping’ gratuito en plena ciudad sin permiso alguno. Estos turistas se instalan en un espacio sin ningún tipo de servicios, como agua potable, evacuación de aguas negras, toma de electricidad para recargar baterías o rellenar los depósitos con agua potable, vigilancia y otros aspectos que demandan este tipo de vehículos y que son obligatorios en las zonas que se habilitan para los mismos.

«El Ayuntamiento hace la vista gorda»
Justo antes de la pandemia, hace un par de años, los colectivos vecinales de la zona ya se quejaban de la inacción municipal con este estacionamiento masivo. «El Ayuntamiento hace la vista gorda —explicaban los vecinos— porque molestar del todo no molestan y las basuras las depositan en los contenedores más cercanos al Náutico o al Mercantil, pero han ido llenando este terreno y lo van a terminar por convertir en un camping o zona de veraneo gratuita».

Proceden de España en buena medida, aunque la mayoría son de otros países europeos con amplia tradición en este tipo de turismo como Alemania, Francia, Suecia u Holanda, donde el turismo de tipo caravaning es un modo cultural de viajar y conocer mundo, sobre todo para quienes tienen el perfil de parejas de jubilados sin cargas familiares. Sin embargo, no han faltado en las últimas semanas incluso las familias con niños, que toman este punto de partida con sus bicicletas para recorrer la capital andaluza a través de su extenso carril bici.

Asociaciones y entidades de Los Remedios ya han advertido de que «dada la inseguridad de la zona, donde también pernoctan mendigos al aire libre y gorrillas», van a proponer al Ayuntamiento «que las vallas de cerramiento de la Feria abarquen a todo el recinto y lo reconvierta en un aparcamiento efímero y barato mientras el montaje y desmontaje de las casetas lo permita, pero vigilado y con un par de puertas de acceso y precio acordado con los residentes». Entretanto, el turismo en caravana ha encontrado en la Feria su ubicación ideal y sin control alguno.

Deja un comentario