El frío dispara los riesgos de incendios en vivienda

El empresario Cristóbal Pérez es la última víctima de un incendio de vivienda en Sevilla. Este vecino de San Bernardo falleció este pasado fin de semana en el hospital tras no poder recuperarse de las lesiones sufridas en el trágico siniestro. El fuego se declaró de madrugada, pasadas las cuatro de la mañana, y cuando pudieron acceder los bomberos las llamadas estaban muy desarrolladas. La víctima mortal vivía en ese domicilio con su mujer y su hija mayor que tiene una discapacidad. Cristóbal trató de sacarla de la casa pero cayó al suelo y perdió la conciencia. Cuando los bomberos lo extrajeron del piso ya estaba en parada cardiorespiratoria.

Este trágico suceso recuerda que con la llegada del frío, también regresa la temporada de más riesgo para los fuegos en los domicilios. Los sistemas de calefacción tradicionales como las estufas, braseros o chimeneas son fuentes de calor a los que hay que prestar especial atención. «Por las noches debemos cerciorarnos bien de dejar apagados todos estos aparatos y que los rescoldos o las brasas no estén encendidas. Una pavesa puede saltar y prender rápidamente una alfombra. Por eso es aconsejable que no haya nada cerca que pueda salir ardiendo», señalan desde el servicio contraincendios de bomberos.

Pero esas fuentes de calor, a pesar de ser las más evidentes, no son siempre la causa más frecuente de los fuegos. La sobrecarga eléctrica en enchufes es otra circunstancia a tener en cuenta; por ese motivo, los bomberos recomienda apagar las regletas donde hay conectados varios aparatos y no sobrecargar esos sistemas de multiconexión. «También hay que evitar dejar ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros elementos que incorporan baterías sobre mobiliarios muy combustibles como pueden ser sofás, sillones, sillas…», señalan desde el servicio contraincendios de la capital.

El salón, la estancia más peligrosa
La Fundación Mapfre elabora todos los años un estudio sobre los incendios que se registran en el país y acaba de publicar su último informe relativo a 2020. Si bien los datos sobre número de fuegos, en el caso de la ciudad de Sevilla, recoge los de 2019. Según esta radiografía de los siniestros que se declaran en el país, el salón es la estancia más peligrosa de la casa, pues allí es donde se inician más de la mitad de incendios con víctimas mortales. El segundo foco vuelve a ser el dormitorio, con el 23,3%. Sobre los accidentes que pueden ocurrir en la cama, los cigarrillos que prenden las sábanas, ha sido el causante de accidentes trágicos en Sevilla. Por ese motivo, los bomberos aconsejan vetar el tabaco en esa estancia.

El año pasado, los bomberos de la capital realizaron 5.004 salidas, casi 600 menos que el año anterior. En este descenso de actividad parece que ha tenido una influencia clave la pandemia y los periodos de confinamiento en los que la población no ha salida de casa. De esas cinco mil salidas, 2.384 tuvieron que ver con fuegos registrados en la capital. En ese epígrafe entran los siniestros en vivienda, en locales o los fuegos de pasto. Más de un millar de los siniestros declarados son fuegos en vivienda.

En caso de declararse un fuego, el citado informe lanza un mensaje claro: «Cierra la puerta al fuego. Un gesto tan sencillo como cerrar la puerta aumenta notablemente la probabilidad de poder ser rescatado o rescatada sin sufrir lesiones y, siempre, retrasa la propagación del fuego. En caso de no poder evacuar con seguridad nuestra vivienda (recordemos que nunca hay que entrar en un hueco de escalera si está inundado de humo), debemos refugiarnos en una estancia desde donde podamos ser vistos y rescatados, cerrando siempre todas las puertas a nuestro paso».El empresario Cristóbal Pérez es la última víctima de un incendio de vivienda en Sevilla. Este vecino de San Bernardo falleció este pasado fin de semana en el hospital tras no poder recuperarse de las lesiones sufridas en el trágico siniestro. El fuego se declaró de madrugada, pasadas las cuatro de la mañana, y cuando pudieron acceder los bomberos las llamadas estaban muy desarrolladas. La víctima mortal vivía en ese domicilio con su mujer y su hija mayor que tiene una discapacidad. Cristóbal trató de sacarla de la casa pero cayó al suelo y perdió la conciencia. Cuando los bomberos lo extrajeron del piso ya estaba en parada cardiorespiratoria.

Este trágico suceso recuerda que con la llegada del frío, también regresa la temporada de más riesgo para los fuegos en los domicilios. Los sistemas de calefacción tradicionales como las estufas, braseros o chimeneas son fuentes de calor a los que hay que prestar especial atención. «Por las noches debemos cerciorarnos bien de dejar apagados todos estos aparatos y que los rescoldos o las brasas no estén encendidas. Una pavesa puede saltar y prender rápidamente una alfombra. Por eso es aconsejable que no haya nada cerca que pueda salir ardiendo», señalan desde el servicio contraincendios de bomberos.

Pero esas fuentes de calor, a pesar de ser las más evidentes, no son siempre la causa más frecuente de los fuegos. La sobrecarga eléctrica en enchufes es otra circunstancia a tener en cuenta; por ese motivo, los bomberos recomienda apagar las regletas donde hay conectados varios aparatos y no sobrecargar esos sistemas de multiconexión. «También hay que evitar dejar ordenadores portátiles, teléfonos móviles y otros elementos que incorporan baterías sobre mobiliarios muy combustibles como pueden ser sofás, sillones, sillas…», señalan desde el servicio contraincendios de la capital.

El salón, la estancia más peligrosa
La Fundación Mapfre elabora todos los años un estudio sobre los incendios que se registran en el país y acaba de publicar su último informe relativo a 2020. Si bien los datos sobre número de fuegos, en el caso de la ciudad de Sevilla, recoge los de 2019. Según esta radiografía de los siniestros que se declaran en el país, el salón es la estancia más peligrosa de la casa, pues allí es donde se inician más de la mitad de incendios con víctimas mortales. El segundo foco vuelve a ser el dormitorio, con el 23,3%. Sobre los accidentes que pueden ocurrir en la cama, los cigarrillos que prenden las sábanas, ha sido el causante de accidentes trágicos en Sevilla. Por ese motivo, los bomberos aconsejan vetar el tabaco en esa estancia.

El año pasado, los bomberos de la capital realizaron 5.004 salidas, casi 600 menos que el año anterior. En este descenso de actividad parece que ha tenido una influencia clave la pandemia y los periodos de confinamiento en los que la población no ha salida de casa. De esas cinco mil salidas, 2.384 tuvieron que ver con fuegos registrados en la capital. En ese epígrafe entran los siniestros en vivienda, en locales o los fuegos de pasto. Más de un millar de los siniestros declarados son fuegos en vivienda.

En caso de declararse un fuego, el citado informe lanza un mensaje claro: «Cierra la puerta al fuego. Un gesto tan sencillo como cerrar la puerta aumenta notablemente la probabilidad de poder ser rescatado o rescatada sin sufrir lesiones y, siempre, retrasa la propagación del fuego. En caso de no poder evacuar con seguridad nuestra vivienda (recordemos que nunca hay que entrar en un hueco de escalera si está inundado de humo), debemos refugiarnos en una estancia desde donde podamos ser vistos y rescatados, cerrando siempre todas las puertas a nuestro paso».

Deja un comentario