El Consejo de Alumnos de la Universidad de Sevilla no logra movilizar a 3.000 universitarios contra la ley Castells

El Consejo de Alumnos
de la Universidad de Sevilla, el Cadus, no ha logrado su propósito: movilizar a casi 3.000 universitarios en contra de unas de las normas del ministro Castells, la Ley de Convivencia Universitaria,
que consideran que pone en peligro sus derechos de participación.

La asamblea, el máximo órgano de participación de los estudiantes de la Universidad de Sevilla, necesitaba la asistencia de un 5 por ciento del estudiantado para paralizar la actividad docente. Concretamente, algo más de 2.700 personas para poder paralizar las clases en toda la Universidad de Sevilla, que era el propósito de los representantes estudiantiles contra una ley que, según dicen, no garantiza los derechos estudiantiles.

Sin embargo, pese a que habido una gran afluencia de estudiante,s no han logrado la cifra necesaria que marca el reglamento y que se ponían como objetivo. Por ello deben volver a clase a partir de las 13 horas.

Desde primera hora de este jueves se ha formado una cola en la sede del Rectorado, en la antigua fábrica de tabacos. Los estudiantes han ido entrando por la puerta de la calle San Fernando y había mesas donde tenían que mostrar su DNI y su identificación de que son miembros de la Universidad de Sevilla. Se han repartido también pins contra la norma.

La concentración se ha producido finalmente en la puerta de la Universidad que da al Prado, donde se han visto universitarios de distintas titulaciones, algunos de los cuales se han tomado la jornada como si fuera festiva, ya que las clases se suspendieron a primera hora para garantizar el derecho a la concentración.

«Ojalá consigamos los 3.000», decían tres estudiantes de Arquitectura mientras uno de los representantes estudiantiles les pedía megáfono en mano que no se marcharan y les explicaba que les podian facilitar un justificante para faltar a clase. «No os metáis debajo de los árboles, que la Universidad tiene una cámara cuenta cabezas y si estáis ahí no os van a contabilizar», pedía a los estudiantes una de las representantes del Cadus. Pese a que no han logrado su propósito, una de las representantes estudiantiles ha afirmado que no era un fracaso.

En la concentración se han visto algunas pancartas con el lema «Abajo la Ley de Convivencia Universitaria», mientras en las redes sociales han proliferado los hagstag #aLCUerno #LOSUspendo #Asamblea18N y otros.El Consejo de Alumnos
de la Universidad de Sevilla, el Cadus, no ha logrado su propósito: movilizar a casi 3.000 universitarios en contra de unas de las normas del ministro Castells, la Ley de Convivencia Universitaria,
que consideran que pone en peligro sus derechos de participación.

La asamblea, el máximo órgano de participación de los estudiantes de la Universidad de Sevilla, necesitaba la asistencia de un 5 por ciento del estudiantado para paralizar la actividad docente. Concretamente, algo más de 2.700 personas para poder paralizar las clases en toda la Universidad de Sevilla, que era el propósito de los representantes estudiantiles contra una ley que, según dicen, no garantiza los derechos estudiantiles.

Sin embargo, pese a que habido una gran afluencia de estudiante,s no han logrado la cifra necesaria que marca el reglamento y que se ponían como objetivo. Por ello deben volver a clase a partir de las 13 horas.

Desde primera hora de este jueves se ha formado una cola en la sede del Rectorado, en la antigua fábrica de tabacos. Los estudiantes han ido entrando por la puerta de la calle San Fernando y había mesas donde tenían que mostrar su DNI y su identificación de que son miembros de la Universidad de Sevilla. Se han repartido también pins contra la norma.

La concentración se ha producido finalmente en la puerta de la Universidad que da al Prado, donde se han visto universitarios de distintas titulaciones, algunos de los cuales se han tomado la jornada como si fuera festiva, ya que las clases se suspendieron a primera hora para garantizar el derecho a la concentración.

«Ojalá consigamos los 3.000», decían tres estudiantes de Arquitectura mientras uno de los representantes estudiantiles les pedía megáfono en mano que no se marcharan y les explicaba que les podian facilitar un justificante para faltar a clase. «No os metáis debajo de los árboles, que la Universidad tiene una cámara cuenta cabezas y si estáis ahí no os van a contabilizar», pedía a los estudiantes una de las representantes del Cadus. Pese a que no han logrado su propósito, una de las representantes estudiantiles ha afirmado que no era un fracaso.

En la concentración se han visto algunas pancartas con el lema «Abajo la Ley de Convivencia Universitaria», mientras en las redes sociales han proliferado los hagstag #aLCUerno #LOSUspendo #Asamblea18N y otros.

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