Disuelven el jurado que iba a juzgar al acusado de estrangular a una mujer en un piso de Sevilla

Este martes J.A.G. tenía que ser trasladado a la Audiencia Provincial desde la cárcel Sevilla I para ser juzgado por un tribunal popular, constituido ayer lunes, por el asesinato de una mujer de 54 años en el interior de una vivienda del número 3 de la calle José Rodríguez Guerrero, en la zona de la Cruz Roja en Sevilla. Este individuo eligió a su víctima en una web de contactos. Sin embargo, esta mañana se conocía que el acusado se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital de la capital en estado grave. Esto ha llevado a la magistrada-presidenta del tribunal a disolver el jurado y suspender sine die la celebración de la vista oral.

Es la segunda vez en los últimos veinte años que en la Audiencia tiene que disolverse una jurado popular. La primera fue en octubre de 2019 en el conocido como caso del bebé del Cerezo. Según los informes médicos aportados a la Oficina del Jurado, el estado de salud de J.A.G. no garantiza que pudiera asistir al juicio en un plazo de cinco, el máximo establecido para no disolver el jurado. Finalmente, la magistrada que iba a presidir la vista oral ha decidido disolver el tribunal y suspender el juicio hasta nueva fecha.

J.A.G. se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 30 años de cárcel por el asesinato de una mujer, cuyo cuerpo fue encontrado después de que los vecinos alertaran de que se había producido un incendio en el interior de la vivienda ubicada en la calle José Rodríguez Guerrero.

A través de una web de contactos
Cuando los bomberos accedieron al inmueble se encontraron el cadáver sobre el mismo foco del fuego, un colchón que había salido ardiendo. Un día después los agentes de la Policía Nacional detuvieron al presunto autor del crimen, J.A.G., de 50 años de edad.

El día de los hechos este invidudo había entrado en una página de contactos que se llama pasion.com y, tras llamar a varios números sin éxito, consiguió contactar con la víctima, que se anunciaba en esa web ofreciendo servicios sexuales.

La mujer no le dio la dirección exacta hasta que su cliente le confirmó que estaba por la zona. Según detalla el fiscal en su escrito de acusación, J.A G. acudió a la cita sin dinero porque ya había planificado que iba a robar a la víctima.

Minutos antes de las seis de la tarde, el acusado llegó a la vivienda de la mujera y tras cruzar la puerta, ella le indicó que se aseara en un baño que hay junto al dormitorio principal. Según la Fiscalía, «tras ducharse, accedió a dicho dormitorio, echándose entonces la mujer sobre la cama a fin de practicar el acto sexual, de modo que el encausado aprovechó la situación de indefensión que aquella presentaba (…) colocándose encima de ella y anudándole al cuello una toalla, para asfixiarla». El presunto asesino ejerció tal violencia que le rompió a la mujer la primera costilla.

Con antecedentes
Tras acabar con su vida, J.A.G. le quitó la cartera y los dos teléfonos móviles que tenía la víctima. Para borrar sus huellas, antes de marcharse de la vivienda, le prendió fuego al colchón donde yacía el cadáver y se llevó la toalla que había usado al ducharse. Los vecinos llamaron a los bomberos sobre las 19.30 horas.

La Policía Nacional pudo detenerlo porque utilizó la tarjeta de crédito de la víctima hasta en 16 ocasiones para hacer compras y consumir en bares. Todo en 24 horas. Se gastó unos 200 euros.

La Fiscalía solicita una pena de 30 años de prisión por los delitos de asesinato, robo con violencia, estafa y daños mediante incendio. Le reclama, además, una indemnización de 60.000 euros para la hija de la víctima y otros 10.000 euros para la dueña de la vivienda que tenía arrendada la fallecida. J.A.G. tenía ya antecedentes y una condena en firme por un robo con violencia. En otra ocasión una mujer lo había denunciado porque intentó estrangularla y cuando quedó inconsciente le quitó las joyas.Este martes J.A.G. tenía que ser trasladado a la Audiencia Provincial desde la cárcel Sevilla I para ser juzgado por un tribunal popular, constituido ayer lunes, por el asesinato de una mujer de 54 años en el interior de una vivienda del número 3 de la calle José Rodríguez Guerrero, en la zona de la Cruz Roja en Sevilla. Este individuo eligió a su víctima en una web de contactos. Sin embargo, esta mañana se conocía que el acusado se encuentra ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos de un hospital de la capital en estado grave. Esto ha llevado a la magistrada-presidenta del tribunal a disolver el jurado y suspender sine die la celebración de la vista oral.

Es la segunda vez en los últimos veinte años que en la Audiencia tiene que disolverse una jurado popular. La primera fue en octubre de 2019 en el conocido como caso del bebé del Cerezo. Según los informes médicos aportados a la Oficina del Jurado, el estado de salud de J.A.G. no garantiza que pudiera asistir al juicio en un plazo de cinco, el máximo establecido para no disolver el jurado. Finalmente, la magistrada que iba a presidir la vista oral ha decidido disolver el tribunal y suspender el juicio hasta nueva fecha.

J.A.G. se enfrenta a una petición de la Fiscalía de 30 años de cárcel por el asesinato de una mujer, cuyo cuerpo fue encontrado después de que los vecinos alertaran de que se había producido un incendio en el interior de la vivienda ubicada en la calle José Rodríguez Guerrero.

A través de una web de contactos
Cuando los bomberos accedieron al inmueble se encontraron el cadáver sobre el mismo foco del fuego, un colchón que había salido ardiendo. Un día después los agentes de la Policía Nacional detuvieron al presunto autor del crimen, J.A.G., de 50 años de edad.

El día de los hechos este invidudo había entrado en una página de contactos que se llama pasion.com y, tras llamar a varios números sin éxito, consiguió contactar con la víctima, que se anunciaba en esa web ofreciendo servicios sexuales.

La mujer no le dio la dirección exacta hasta que su cliente le confirmó que estaba por la zona. Según detalla el fiscal en su escrito de acusación, J.A G. acudió a la cita sin dinero porque ya había planificado que iba a robar a la víctima.

Minutos antes de las seis de la tarde, el acusado llegó a la vivienda de la mujera y tras cruzar la puerta, ella le indicó que se aseara en un baño que hay junto al dormitorio principal. Según la Fiscalía, «tras ducharse, accedió a dicho dormitorio, echándose entonces la mujer sobre la cama a fin de practicar el acto sexual, de modo que el encausado aprovechó la situación de indefensión que aquella presentaba (…) colocándose encima de ella y anudándole al cuello una toalla, para asfixiarla». El presunto asesino ejerció tal violencia que le rompió a la mujer la primera costilla.

Con antecedentes
Tras acabar con su vida, J.A.G. le quitó la cartera y los dos teléfonos móviles que tenía la víctima. Para borrar sus huellas, antes de marcharse de la vivienda, le prendió fuego al colchón donde yacía el cadáver y se llevó la toalla que había usado al ducharse. Los vecinos llamaron a los bomberos sobre las 19.30 horas.

La Policía Nacional pudo detenerlo porque utilizó la tarjeta de crédito de la víctima hasta en 16 ocasiones para hacer compras y consumir en bares. Todo en 24 horas. Se gastó unos 200 euros.

La Fiscalía solicita una pena de 30 años de prisión por los delitos de asesinato, robo con violencia, estafa y daños mediante incendio. Le reclama, además, una indemnización de 60.000 euros para la hija de la víctima y otros 10.000 euros para la dueña de la vivienda que tenía arrendada la fallecida. J.A.G. tenía ya antecedentes y una condena en firme por un robo con violencia. En otra ocasión una mujer lo había denunciado porque intentó estrangularla y cuando quedó inconsciente le quitó las joyas.

Deja un comentario