Cuando el río Guadalquivir trajo a Sevilla la madera de Jaén

En la primavera de 1734 llegaron flotando por el Guadalquivir más de 8.000 piezas de madera provenientes de 500 kilómetros río arriba desde los arroyos de la sierra de Segura. La larga procesión de troncos había obligado a detener los molinos y a sortear los pilares de los viejos puentes y las curvas de los meandros, con hombres que navegaban sobre ellos, ayudados de largas varas de abedul, bajo la dirección de un maestro de río. Aquella «maderada» era como savia nueva para una ciudad que se recuperaba de la peste y de la pérdida del comercio indiano. Sevilla asistía a la construcción de la nueva Fábrica de Tabacos entre el Alcázar y el Palacio de San Telmo y se… Ver MásEn la primavera de 1734 llegaron flotando por el Guadalquivir más de 8.000 piezas de madera provenientes de 500 kilómetros río arriba desde los arroyos de la sierra de Segura. La larga procesión de troncos había obligado a detener los molinos y a sortear los pilares de los viejos puentes y las curvas de los meandros, con hombres que navegaban sobre ellos, ayudados de largas varas de abedul, bajo la dirección de un maestro de río. Aquella «maderada» era como savia nueva para una ciudad que se recuperaba de la peste y de la pérdida del comercio indiano. Sevilla asistía a la construcción de la nueva Fábrica de Tabacos entre el Alcázar y el Palacio de San Telmo y se… Ver Más

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