Conservacionistas reclaman la elaboración de un catálogo de de rotulación de las calles

La Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Histórico ‘Ben Baso’ ha presentado en la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla sus propuestas para la redacción de un catálogo de elementos históricos de rotulación de las calles de la ciudad y ‘placas cervantinas’.

En dicho escrito, el vicepresidente de dicha asociación, José Manuel Baena, señala como tras la invitación recibida por parte de la Gerencia para aportar ideas y sugerencias en relación a la próxima redacción por parte de Urbanismo de un catálogo de elementos históricos de rotulación de las calles de Sevilla y las denominadas ‘placas cervantinas’ aportan varias propuestas: en primer lugar, «aunque sea un proceso que debió iniciarse hace muchas décadas, no podemos sino alegrarnos del proceso puesto en marcha por esa Gerencia, con objeto de proteger adecuadamente un bien patrimonial tan frágil», ya que entienden que «la redacción de un catálogo de elementos históricos de rotulación de nuestras calles y de las placas cervantinas, que recoja tan sólo aquellas rotulaciones derivadas del gobierno del Asistente Pablo de Olavide y las derivadas del III Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, dejaría, por un lado, incompleto el propósito municipal y vulnerables, por otro, aquellas otras rotulaciones y placas conmemorativas repartidas por nuestra ciudad, que están desapareciendo cada vez que se produce un derribo o una reforma significativa de una vivienda».

«Es necesario ampliar el ámbito de protección de las rotulaciones históricas y placas conmemorativas», dicen, y ponen como ejemplo los que recuerdan la altura de las inundaciones sufridas en Sevilla en los últimos siglos.

Inundaciones y colegios
Como por ejemplo se refiere al azulejo del siglo XVIII de la calle Santa Ana en Sevilla o los paneles cerámicos dispuestos en las fachadas de los colegios más antiguos de Sevilla, que introducen la educación medioambiental y el respeto por la vida animal (San Isidoro).

En segundo lugar proponen también que el catálogo que se pretende redactar «debe ir acompañado de una normativa específica de protección patrimonial que garantice su adecuada salvaguarda y evite situaciones de pérdida, deterioro o extravío» como la polémica ocurrida recientemente en torno a la placa que recordaba en la plaza de la Magdalena el espacio de enterramiento del escultor Juan Martínez Montañés, que había «desaparecido tras las obras de remodelación» para uso hotelero del antiguo edificio de la plaza.

En tercer lugar, convendría elaborar un tipo de estatuto o normativa municipal que «ordenase y velase por el patrimonio depositado sobre los muros y paredes sevillanas, la piel de nuestra ciudad».

Catalogación
En cuanto a la catalogación y salvaguarda de las placas cervantinas, «no puede reducirse tan sólo a las realizadas con motivo del III Centenario, de gran valor artístico, aunque con notables errores literarios y de ubicación en la redacción de algunas de ellas, como señalan en dicho documento y que siguen sin ser subsanados».

Es «fundamental ampliar la protección legal a otros elementos cerámicos o marmóreos que recuerdan la presencia de Miguel de Cervantes en Sevilla y que se han incorporado a nuestra ciudad con posterioridad a 1916», como los que vemos en la fachada de la oficina de la Caixa en la calle Sierpes y que nos recuerdan la estancia de Cervantes en la antigua Cárcel Real, o el magnífico conjunto cerámico de la Glorieta de Cervantes de la plaza de América con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Otros ejemplos los encontramos en el Cortijo del Alamillo y el recientemente instalado en la plaza de Calderón de la Barca. «Hay que atender todo el conjunto dedicado a Cervantes», subrayan.

El documento incluye también la referencia a siete placas cervantinas desaparecidas que se encontraban en la Antigua Aduana, Puerta de Córdoba, Monsalves, Alfalfa, Castelar, plaza Calderón de la Barca y la capilla de Santa María de Jesús.La Asociación de Profesores para la Difusión y Protección del Patrimonio Histórico ‘Ben Baso’ ha presentado en la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla sus propuestas para la redacción de un catálogo de elementos históricos de rotulación de las calles de la ciudad y ‘placas cervantinas’.

En dicho escrito, el vicepresidente de dicha asociación, José Manuel Baena, señala como tras la invitación recibida por parte de la Gerencia para aportar ideas y sugerencias en relación a la próxima redacción por parte de Urbanismo de un catálogo de elementos históricos de rotulación de las calles de Sevilla y las denominadas ‘placas cervantinas’ aportan varias propuestas: en primer lugar, «aunque sea un proceso que debió iniciarse hace muchas décadas, no podemos sino alegrarnos del proceso puesto en marcha por esa Gerencia, con objeto de proteger adecuadamente un bien patrimonial tan frágil», ya que entienden que «la redacción de un catálogo de elementos históricos de rotulación de nuestras calles y de las placas cervantinas, que recoja tan sólo aquellas rotulaciones derivadas del gobierno del Asistente Pablo de Olavide y las derivadas del III Centenario de la muerte de Miguel de Cervantes, dejaría, por un lado, incompleto el propósito municipal y vulnerables, por otro, aquellas otras rotulaciones y placas conmemorativas repartidas por nuestra ciudad, que están desapareciendo cada vez que se produce un derribo o una reforma significativa de una vivienda».

«Es necesario ampliar el ámbito de protección de las rotulaciones históricas y placas conmemorativas», dicen, y ponen como ejemplo los que recuerdan la altura de las inundaciones sufridas en Sevilla en los últimos siglos.

Inundaciones y colegios
Como por ejemplo se refiere al azulejo del siglo XVIII de la calle Santa Ana en Sevilla o los paneles cerámicos dispuestos en las fachadas de los colegios más antiguos de Sevilla, que introducen la educación medioambiental y el respeto por la vida animal (San Isidoro).

En segundo lugar proponen también que el catálogo que se pretende redactar «debe ir acompañado de una normativa específica de protección patrimonial que garantice su adecuada salvaguarda y evite situaciones de pérdida, deterioro o extravío» como la polémica ocurrida recientemente en torno a la placa que recordaba en la plaza de la Magdalena el espacio de enterramiento del escultor Juan Martínez Montañés, que había «desaparecido tras las obras de remodelación» para uso hotelero del antiguo edificio de la plaza.

En tercer lugar, convendría elaborar un tipo de estatuto o normativa municipal que «ordenase y velase por el patrimonio depositado sobre los muros y paredes sevillanas, la piel de nuestra ciudad».

Catalogación
En cuanto a la catalogación y salvaguarda de las placas cervantinas, «no puede reducirse tan sólo a las realizadas con motivo del III Centenario, de gran valor artístico, aunque con notables errores literarios y de ubicación en la redacción de algunas de ellas, como señalan en dicho documento y que siguen sin ser subsanados».

Es «fundamental ampliar la protección legal a otros elementos cerámicos o marmóreos que recuerdan la presencia de Miguel de Cervantes en Sevilla y que se han incorporado a nuestra ciudad con posterioridad a 1916», como los que vemos en la fachada de la oficina de la Caixa en la calle Sierpes y que nos recuerdan la estancia de Cervantes en la antigua Cárcel Real, o el magnífico conjunto cerámico de la Glorieta de Cervantes de la plaza de América con motivo de la Exposición Iberoamericana de 1929. Otros ejemplos los encontramos en el Cortijo del Alamillo y el recientemente instalado en la plaza de Calderón de la Barca. «Hay que atender todo el conjunto dedicado a Cervantes», subrayan.

El documento incluye también la referencia a siete placas cervantinas desaparecidas que se encontraban en la Antigua Aduana, Puerta de Córdoba, Monsalves, Alfalfa, Castelar, plaza Calderón de la Barca y la capilla de Santa María de Jesús.

Deja un comentario