«Con esta crisis se ha tomado conciencia del papel que ocupa el turismo»

El acto central de esta nueva edición de Southern Tourism Meeting (STM), el foro turístico que organiza ABC con la colaboración de la Consejería de Justicia, Turismo, Regeneración y Administración Local, ha sido la mesa redonda para debatir sobre el futuro del sector y la sostenibilidad trasladada al empleo que genera. El coloquio, que fue moderado por el redactor jefe de ABC Javier Rubio, contó con la participación de Enrique Ybarra, fundador y CEO de la empresa de autobuses turísticos CitySightseeing; Antonio Muñoz, delegado municipal de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo y Regla Bejarano, directora de la Fundación Cruzcampo.

El primero en tomar la palabra fue el empresario sevillano, que situó a los invitados en el contexto actual, tomando como punto de referencia su propio ejemplo: «Nosotros vimos cómo se paraba toda nuestra actividad en 22 días, lo que habíamos creado en treinta años se paralizaba por completo en ese tiempo. No es que las ventas bajen de un día para otro, sino que no hay demanda, no hay comercialización y todo el mundo se fue a su casa, unos a teletrabajar y otros en ERTE. Nos encontramos con la infraestructura, los locales comerciales y las nóminas que había que pagar y algo que parecía que iba a ser cosa de cuatro semanas se va a casi 18 meses y aún no ha terminado», ha asegurado Ybarra.

«Ayer escuchando a la ministra de Turismo, Reyes Maroto, hablando de planes de recuperación nos decía que no volveremos a los niveles anteriores hasta dentro de tres años, será entonces cuando podamos hablar de oportunidades para las empresas, porque ahora los únicos que encuentran oportunidades son los fondos buitres que se interesan por cómo estamos», ha admitido Ybarra. Pero eso no significa que haya caído en el pesimismo, se ha mostrado convencido de la fortaleza del sector, que genera uno de cada mil empleos del mundo y aporta el 10,5% de la riqueza al PIB mundial. «Esto ha servido para que la sociedad se dé cuenta de que no sólo es necesario recuperar la industria turística, sino que hace falta que se desarrolle aún más».

Justo después ha tomado la palabra el delegado municipal, que se ha pronunciado en términos parecidos. Sin embargo, ha aportado una reflexión más asegurando que «la actividad es muy necesaria, pero hay que corregir los defectos del pasado», entre ellos resolver el problema de la saturación, que en el caso de Sevilla tiene su punto negro en el entorno monumental y el barrio de Santa Cruz. «Si tuviera que resumir en una palabra lo que tenemos que hacer de forma diferente es la sostenibilidad, pero no entendido como una coletilla, ni como una herramienta de marketing, sino como una realidad y en esta redistribución de flujos turísticos se aprecia la gestión sostenible, por ejemplo», ha señalado.

Así, consideró que «Sevilla es una ciudad que está creciendo a la vista de inversores y vienen turistas de muchos perfiles, pero ni podemos convertirnos en un destino barato, ni podemos perder nuestra identidad, lo que nos hace únicos». A este respecto ha indicado que «preservar todo eso está en el guion de trabajo de mi equipo porque este destino tiene atributos, patrimonio e historia como para dejarnos absorber por la estandarización de las franquicias».

La directora de la Fundación Cruzcampo ha incidido en que la pandemia supuso un auténtico cambio en la mentalidad de esta institución que se puso manos a la obra para ver qué podía aportar. «Nos centramos en un objetivo: contribuir a reducir el paro juvenil y a eso estamos destinando nuestros recursos», ha asegurado. El proyecto de la Factoría Cruzcampo, que es un centro de formación y un espacio de hostelería, es el resultado de aquel giro. También la plataforma de apoyo a los dueños de bares y restaurantes a los que se orienta y se ayuda con planes de negocio o se les cambia el mobiliario por otro fabricado con materiales reciclables.

«Nosotros hemos cambiado el chip muy rápido y estamos intentando ayudar al sector para hacerlo más resiliente. Ese trabajo no es sólo con los hosteleros, también con profesionales de logística, agricultores. Creemos en el valor que da esa sostenibilidad ambiental y social», ha señalado.

Regla Bejarano también ha recordado que «la colaboración público-privada es esencial en este caso y una buena gestión de ayudas es fundamental». Con todo esto estamos promoviendo que sean los jóvenes los que lideren ese cambio en el sector fomentando su vocación y contribuyendo a que se formen», ha asegurado con esta nueva estrategia que va a seguir creciendo.El acto central de esta nueva edición de Southern Tourism Meeting (STM), el foro turístico que organiza ABC con la colaboración de la Consejería de Justicia, Turismo, Regeneración y Administración Local, ha sido la mesa redonda para debatir sobre el futuro del sector y la sostenibilidad trasladada al empleo que genera. El coloquio, que fue moderado por el redactor jefe de ABC Javier Rubio, contó con la participación de Enrique Ybarra, fundador y CEO de la empresa de autobuses turísticos CitySightseeing; Antonio Muñoz, delegado municipal de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo y Regla Bejarano, directora de la Fundación Cruzcampo.

El primero en tomar la palabra fue el empresario sevillano, que situó a los invitados en el contexto actual, tomando como punto de referencia su propio ejemplo: «Nosotros vimos cómo se paraba toda nuestra actividad en 22 días, lo que habíamos creado en treinta años se paralizaba por completo en ese tiempo. No es que las ventas bajen de un día para otro, sino que no hay demanda, no hay comercialización y todo el mundo se fue a su casa, unos a teletrabajar y otros en ERTE. Nos encontramos con la infraestructura, los locales comerciales y las nóminas que había que pagar y algo que parecía que iba a ser cosa de cuatro semanas se va a casi 18 meses y aún no ha terminado», ha asegurado Ybarra.

«Ayer escuchando a la ministra de Turismo, Reyes Maroto, hablando de planes de recuperación nos decía que no volveremos a los niveles anteriores hasta dentro de tres años, será entonces cuando podamos hablar de oportunidades para las empresas, porque ahora los únicos que encuentran oportunidades son los fondos buitres que se interesan por cómo estamos», ha admitido Ybarra. Pero eso no significa que haya caído en el pesimismo, se ha mostrado convencido de la fortaleza del sector, que genera uno de cada mil empleos del mundo y aporta el 10,5% de la riqueza al PIB mundial. «Esto ha servido para que la sociedad se dé cuenta de que no sólo es necesario recuperar la industria turística, sino que hace falta que se desarrolle aún más».

Justo después ha tomado la palabra el delegado municipal, que se ha pronunciado en términos parecidos. Sin embargo, ha aportado una reflexión más asegurando que «la actividad es muy necesaria, pero hay que corregir los defectos del pasado», entre ellos resolver el problema de la saturación, que en el caso de Sevilla tiene su punto negro en el entorno monumental y el barrio de Santa Cruz. «Si tuviera que resumir en una palabra lo que tenemos que hacer de forma diferente es la sostenibilidad, pero no entendido como una coletilla, ni como una herramienta de marketing, sino como una realidad y en esta redistribución de flujos turísticos se aprecia la gestión sostenible, por ejemplo», ha señalado.

Así, consideró que «Sevilla es una ciudad que está creciendo a la vista de inversores y vienen turistas de muchos perfiles, pero ni podemos convertirnos en un destino barato, ni podemos perder nuestra identidad, lo que nos hace únicos». A este respecto ha indicado que «preservar todo eso está en el guion de trabajo de mi equipo porque este destino tiene atributos, patrimonio e historia como para dejarnos absorber por la estandarización de las franquicias».

La directora de la Fundación Cruzcampo ha incidido en que la pandemia supuso un auténtico cambio en la mentalidad de esta institución que se puso manos a la obra para ver qué podía aportar. «Nos centramos en un objetivo: contribuir a reducir el paro juvenil y a eso estamos destinando nuestros recursos», ha asegurado. El proyecto de la Factoría Cruzcampo, que es un centro de formación y un espacio de hostelería, es el resultado de aquel giro. También la plataforma de apoyo a los dueños de bares y restaurantes a los que se orienta y se ayuda con planes de negocio o se les cambia el mobiliario por otro fabricado con materiales reciclables.

«Nosotros hemos cambiado el chip muy rápido y estamos intentando ayudar al sector para hacerlo más resiliente. Ese trabajo no es sólo con los hosteleros, también con profesionales de logística, agricultores. Creemos en el valor que da esa sostenibilidad ambiental y social», ha señalado.

Regla Bejarano también ha recordado que «la colaboración público-privada es esencial en este caso y una buena gestión de ayudas es fundamental». Con todo esto estamos promoviendo que sean los jóvenes los que lideren ese cambio en el sector fomentando su vocación y contribuyendo a que se formen», ha asegurado con esta nueva estrategia que va a seguir creciendo.

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