Colas para entrar en la Giralda, el turismo apuntala su recuperación en Sevilla

Más allá de la Biblioteca Colombina llegaba ayer la cola para subir a la Giralda. No eran ni las doce de la mañana cuando los turistas se concentraban en la calle Alemanes continuando con la visita que concluye, irremediablemente, en uno de los bares de Mateos Gago, donde cada vez es más difícil encontrar una mesa libre. Hasta el kiosco de prensa que se encuentra a mitad de la calle, el único negocio que permaneció abierto junto con la farmacia durante los meses de confinamiento y los que duró la obra, ha recuperado las ventas de la botellita de agua y las postales.

Los viajeros han tomado de nuevo el triángulo monumental de la ciudad, primer termómetro del sector turístico… Ver MásMás allá de la Biblioteca Colombina llegaba ayer la cola para subir a la Giralda. No eran ni las doce de la mañana cuando los turistas se concentraban en la calle Alemanes continuando con la visita que concluye, irremediablemente, en uno de los bares de Mateos Gago, donde cada vez es más difícil encontrar una mesa libre. Hasta el kiosco de prensa que se encuentra a mitad de la calle, el único negocio que permaneció abierto junto con la farmacia durante los meses de confinamiento y los que duró la obra, ha recuperado las ventas de la botellita de agua y las postales.

Los viajeros han tomado de nuevo el triángulo monumental de la ciudad, primer termómetro del sector turístico… Ver Más

Deja un comentario